Para Florencia, participar de la Exposición Rural y haber ingresado el primer animal es un lazo directo con su padre: “es el recuerdo que yo tengo de lo que me dejó mi papá y poder continuar con eso me emociona mucho. Me genera mucho amor por tratar de continuar, aunque es una etapa difícil, porque la lana no tiene por ahí tanta prensa como un bovino, pero acá estamos, presentes, tratando de continuar a pesar de todo, que es lo más importante”, remarcó.
Más allá de que sus hermanos también participan en los trabajos de la cabaña, son ella y su madre las que llevan los hilos del establecimiento, ya que los varones no viven en Argentina: “si estuviese acá, mi papá estaría muy orgulloso de que sus hijos y su esposa podamos continuar con esto. Sobre todo, siendo mujeres, porque mis hermanos viven en Paraguay, que cuesta mucho más”.
Asimismo, Gibson destacó las bondades de la raza Romney Marsh. “Es una raza que nosotros le decimos ‘la 4x4’ porque sirve tanto para lana como para carne. La madre es mellicera y se adapta muy bien a todo tipo de suelos. En nuestra zona hay partes bajas, por lo cual se adapta a zonas con agua. Además, es mansa y fácil de manejar”, resaltó Gibson en diálogo con el equipo de prensa de la Exposición Rural.
Además, resaltó la importancia de la Asociación Argentina de Criadores de Romney Marsh en el mantenimiento de la raza y finalizó: “si bien no somos tantos, es muy lindo pertenecer. Es un grupo de amigos de todas las edades. Mi hija ya conoce a todos los criadores. Somos de distintas localidades de Buenos Aires, Entre Ríos, Corrientes, Salta”.
Clarín – Juan Manuel Colombo


