Al describir al ejemplar premiado, detalló: "Se llama Fidel, como un amigo mío. Es un toro con muy buenas líneas, excelentes datos genéticos y siempre aparece entre los mejores DEP (Diferencias Esperadas en la Progenie) de la raza”.
A esos comentarios agregó: “es un animal carnicero, moderno, con muy buena caracterización y ya lo estamos utilizando como padre dentro de nuestro programa de transferencia embrionaria. Incluso ya tiene sus primeras crías nacidas".
Asimismo, Lauret subrayó que será en el Centro de Inseminación Artificial de Venado Tuerto (Ciavt), el espacio donde el animal seguirá prestando servicios reproductivos al terminar la feria.
Por último, el productor remarcó que La Dominga cría la variedad Braford desde hace más de veinte años y anticipó que acaban de iniciar el desarrollo de un rodeo de la raza Brangus.
La Gran Campeón
La vaca “Sorpresa”, verdaderamente fue una sorpresa. El animal es debutante en la competición y logró llevarse el primer lugar. Un dato no menor, el ejemplar llegó con una cría al pie y otra en la panza.
Marcelo Grosso, propietario del establecimiento El Aljibe, resaltó que este galardón representa el debut de la firma de General Deheza, Córdoba, en el podio máximo.
"Es la primera vez que podemos lograr un Gran Campeón como cabaña El Aljibe. Este plantel Braford tiene cerca de 30 años de selección y es la continuidad de la cabaña Don Luis. Hace cuatro años nos separamos con mi hermano y me quedé con todo el rodeo Braford", precisó.
Con respecto a la ganadora, el criador remarcó que se destacó por sus condiciones desde temprana edad. "Desde un principio vimos que era una vaca extraordinaria. Es muy funcional; a los dos años tuvo su primera cría, que hoy está al pie con una producción excelente. Tiene muchas aptitudes y representa el Braford que hoy tenemos en la Argentina, que creo que es de lo mejor del mundo", afirmó.
Grosso ponderó que la distinción corona una labor de varias generaciones. "Es una enorme alegría. Es el fruto de muchos años de esfuerzo y ahora ya están mis hijos participando activamente en la cabaña, por lo que también se empieza a ver la evolución del trabajo", manifestó.
Por otra parte, señaló que comercializaron un porcentaje del animal con el fin de capitalizar y potenciar el crecimiento del negocio, al tiempo que mencionó que la delegación enviada a Palermo se completó con una ternera y una vaquillona menor.
La palabra del jurado
El responsable de seleccionar a los ejemplares máximos fue el especialista Martín Zuza, quien resaltó la notable jerarquía del certamen.
Respecto al Gran Campeón Macho, aseveró que se trata de "un verdadero toro padre", ponderando su volumen muscular, óptima movilidad, distinción racial, capacidad torácica y una armonía impecable.
Zuza detalló que a lo largo de las evaluaciones privilegió ejemplares productivos, estructuralmente correctos y aptos para el desempeño productivo en el terreno. "Buscamos reproductores con mucha carne, pero que caminen bien, con buenos prepucios, buena circunferencia escrotal, masculinidad, buena estructura y funcionalidad. Deben ser animales equilibrados en todos sus aspectos", puntualizó.
En cuanto a las hembras, manifestó que la Gran Campeón cumplía con cada una de las exigencias comerciales y técnicas. "Es una vaca muy completa, muy femenina, con una gran calidad fenotípica, excelente desplazamiento, muy buenas ubres y además está criando un muy buen ternero y nuevamente preñada. Representa perfectamente el biotipo que hoy busca la raza".
Para concluir, el evaluador sintetizó la actualidad de la variedad bovina con una definición contundente: "La raza está en once puntos. Nunca vi esta cantidad y esta calidad de animales. El promedio ha crecido muchísimo y eso habla del enorme trabajo que vienen haciendo las cabañas argentinas."
La Voz del Interior


