El mercado rural argentino sigue por debajo de sus vecinos
Según los datos de CAIR, el pico histórico de precios en la Argentina se registró en 2011. Desde entonces, los valores cayeron de forma sostenida por los vaivenes económicos del país y llegaron a ubicarse entre 40% y 70% por debajo de tierras con igual capacidad productiva en otros mercados de la región.
En el último año, con cierta estabilidad macroeconómica, los precios subieron entre 10% y 15% frente al lustro anterior. Aun así, el rebote no alcanzó para recuperar el terreno perdido frente a Brasil, Estados Unidos y, en algunos segmentos, Uruguay.
El relevamiento distingue entre tierra agrícola de primera calidad y campos ganaderos. En ambos rubros, la Argentina aparece rezagada pese al reconocimiento internacional de la productividad de sus suelos.
En el segmento agrícola de primera calidad, Brasil cerró 2025 con un precio promedio de USD 27.500 por hectárea y Estados Unidos con USD 42.000, según el relevamiento de CAIR y CAT. En el rubro ganadero, las pasturas estadounidenses promediaron USD 4.740 por hectárea en 2025, con un crecimiento real compuesto de 1,8% anual en los últimos cinco años. En Uruguay, el precio promedio de los campos ganaderos marcó un récord de USD 3.967 por hectárea en 2024, un valor que multiplica por más de diez el mínimo de USD 386 registrado en 2002. La tierra argentina, en cambio, no logró replicar esa trayectoria: sus precios llevan más de una década sin recuperar los niveles de 2011.
El Triángulo de Oro concentra los valores más altos del país
Dentro de la Argentina, la zona de mayor cotización es el llamado Triángulo de Oro, formado por las localidades de Rojas, Salto y Pergamino, en la provincia de Buenos Aires. Allí una hectárea se ubica entre USD 15.000 y USD 17.000, y los precios bajan a medida que se alejan de ese núcleo.
Otros polos de referencia son el centro y sur de Córdoba, los alrededores de Río Cuarto, el sudeste bonaerense, con Necochea, Mar del Plata y Tres Arroyos, y la zona de Venado Tuerto. En el otro extremo, la Patagonia, con Chubut y Santa Cruz, muestra valores de entre USD 200 y USD 450 por hectárea para campos ovinos y bovinos.
El cuadro regional de zonas ganaderas de la cámara también exhibe esa distancia interna. El nordeste de Buenos Aires, en el área de invernada de Capilla del Señor, cotiza entre USD 7.000 y USD 12.000 por hectárea, con una tendencia de fuerte recuperación.
Más abajo aparecen Corrientes Sur, con valores de USD 1.000 a USD 2.000; Chaco y Formosa, entre USD 700 y USD 1.400; y San Luis con el norte de Córdoba, entre USD 600 y USD 1.400. En Estados Unidos, el Corn Belt dedicado a pasturas va de USD 6.200 a USD 7.400 por hectárea, mientras que la región del Pacífico, con Oregon y Washington, llega a 9.900 dólares.
La actividad repunta, pero la incertidumbre todavía pesa sobre los precios
La inmobiliaria rural Tierra Fértil sostiene que la tierra argentina de primera calidad vale hoy lo mismo que en 2011. Referentes del sector consultados por Infobae atribuyen ese estancamiento a la incertidumbre económica y política: “Muchos prefieren esperar qué pasa después de las elecciones; hay desconfianza, miedo a nuevos impuestos o trabas”.
A pesar de ese freno en los valores de venta, la demanda sigue activa. De hecho, el Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural, elaborado por CAIR, cerró junio de 2026 en 47,73 puntos, 9,13 por debajo de mayo. Pese a esa caída, fue el segundo mes con mayor actividad del año.
La baja se explicó por una menor oferta de campos agrícolas y mixtos de alta calidad. El mismo índice señaló que los valores de la hacienda siguen generando un buen nivel de consultas sobre campos ganaderos y que la tendencia de largo plazo muestra una recuperación sostenida desde los mínimos de noviembre de 2023, coincidentes con las elecciones generales y el ballotage.
Infobae – Lola Loustalot

