El jefe de Gabinete sumó que el próximo encuentro será el jueves 20 de agosto, para seguir planeando tareas junto a los ciudadanos.
El agro en alerta
A su turno, el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, advirtió que a raíz de la convocatoria del jefe de Gabinete, la Provincia adoptó una postura activa y de alerta preventiva, poniendo toda la atención y los esfuerzos en defender la infraestructura del campo.
Para lograrlo, Busso destacó el rol fundamental que tienen los más de 280 consorcios canaleros y de conservación de suelo que trabajan en toda la provincia. Las autoridades ya les dieron la orden concreta de salir a limpiar de manera urgente las alcantarillas y cunetas.
El objetivo es despejar y poner a punto los más de 57.000 kilómetros de caminos rurales que tiene Córdoba para evitar inundaciones o bloqueos.
Además, destacó que todo el dinero para financiar estos trabajos de emergencia proviene del Fondo de Desarrollo Agropecuario (FDA). Este fondo se recauda a través del impuesto inmobiliario rural, y el 98% de esos recursos se reinvierte directamente en cuidar y mantener la infraestructura del campo cordobés.
El ministro también detalló que durante el día se armaron mesas de trabajo con los productores y con los representantes de la Mesa de Enlace. Hubo una preocupación muy especial por la cadena láctea, ya que es un sector muy sensible que no puede frenar su producción si los caminos llegan a cortarse por el agua o el barro.
“Esta estrategia de coordinación que armó el gobernador a través de la Jefatura de Gabinete va a ser clave para anticiparnos. Queremos lograr que, si este fenómeno climático ocurre, las consecuencias sean las menores posibles”, explicó Busso.
Para cerrar, el ministro dejó un mensaje claro para la población: “hay que transmitirle tranquilidad a la gente. Van a encontrarse con un Gobierno que está activo, que está en la calle trabajando y que va a poner toda la plata y los recursos necesarios para que este impacto sea lo menos grave posible”.
Córdoba: mejor que antes
El ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Fabián López, aseguró que Córdoba llega a esta situación en condiciones muy superiores a las de años anteriores, ya que la provincia avanzó muchísimo en obras esenciales, planes de contingencia y sistemas para medir, seguir y pronosticar el clima, lo que marca una gran diferencia con respecto a las inundaciones de 2016 y al recordado «Superniño» de 1997.
López detalló que Córdoba es la única provincia de la Argentina que tiene un centro de control meteorológico propio, el Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba (OHMC), el cual trabaja con imágenes tomadas desde el espacio y recibe datos en tiempo real de más de 400 estaciones de medición distribuidas por todo el territorio.
“Gracias a que estos sistemas permiten ver los pronósticos con 72 horas de anticipación, el Gobierno puede adelantarse a las tormentas o crecidas fuertes para organizar los operativos de asistencia a tiempo junto con Defensa Civil, los intendentes y los demás ministerios”, detalló el funcionario.
El ministro también confirmó que el próximo jueves se presentará un informe detallado hecho por científicos y expertos del clima del país, de la provincia y del laboratorio del propio observatorio para evaluar la evolución real del fenómeno y verificar si de verdad se aproxima un evento tan extremo.
La Voz del Interior


