En una plataforma de análisis de constitución empresarial, a la que accedió este medio, aparecen Joel Benavidez como administrador titular de jBit y Zeller como administrador suplente. Ambos socios en los papeles. Según información a la que accedió este medio, Benavidez y Nicolás Bairo habrían sido los que participaron del desarrollo del sistema.
Incluso, Benavidez, además, fue la persona que “revisó” el “instructivo de uso del Sigtrazavet” que envió la Dirección de Tecnología de la Información del Senasa a las empresas en mayo pasado, según consta en el mismo documento.
Benavidez, en su trayectoria laboral tiene un recorrido en relación de dependencia con un perfil concentrado en la consultoría informática general y su paso por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (GCBA). En tanto, Zeller en su historial laboral está volcado a sectores industriales, energéticos y de seguridad comercial. Ninguno de los dos titulares de jBit S.A.S. cuenta con trayectoria previa en el desarrollo de plataformas de trazabilidad fito o zoosanitaria, ni en normativas de Senasa.
Otra inconsistencia se puede observar en una conocida red laboral donde también aparece Nicolás Bairo, como programador de jBit Software y destaca que trabaja en la firma desde abril del 2023. No obstante, también aparecía como “Programador full tack” del Senasa con jornada completa desde octubre de 2023 a la fecha. A medida que empezó a trascender el caso, Bairo eliminó de LinkedIn su supuesto paso por el Senasa.
La empresa jBit fue constituida el 12 de noviembre del 2025, según consta en el Boletín Oficial. Se inscribió con el capital mínimo y fijó un domicilio residencial de la ciudad de Buenos Aires. Según consta en registros públicos y perfiles laborales, los programadores que integran la Oficina de Gestión de Proyectos (PMO) del Senasa a cargo del Sigtrazavet figuran simultáneamente como empleados a jornada completa de jBit.
La página de Transparencia del Senasa establece que las compras y contrataciones del organismo deben consultarse en el portal COMPR.AR, bajo el Servicio Administrativo Financiero 623-Senasa. El propio sistema de compras públicas indica que allí se difunden las convocatorias y las distintas etapas de los procedimientos de selección. Sin embargo, conforme con las búsquedas públicas realizadas para esta nota no fue posible individualizar hasta ahora el número de expediente, proceso de compra, orden de compra, monto o adjudicación específica sobre la participación de jBit en Sigtrazavet.
Según pudo saber este medio, cámaras del sector de los laboratorios elevaron al Senasa una solicitud de información específicamente referida a “las medidas de seguridad, confidencialidad y protección de la información comercial estratégica incorporada a Sigtrazavet”, según la documentación aportada a esta investigación.
Las entidades señalaron que “el funcionamiento de la plataforma puede involucrar información sobre procesos productivos, abastecimiento de materias primas, cantidades elaboradas, fechas de producción y vencimiento, existencias, movimientos de stock, distribución, clientes y volúmenes de venta”. Para las empresas, se trata de información comercial confidencial y know how cuyo acceso indebido o filtración podría generar perjuicios económicos.
Ante una consulta de LA NACION, en el Senasa respondieron que hicieron una notificación a las cámaras de laboratorios, hace bastante tiempo, aclarando que ninguna empresa ni persona podría ofrecer servicios de Sigtrazavet porque es oficial del Senasa. “Senasa no tiene ningún convenio con empresas desarrolladoras. Las mismas cámaras nos habían hecho conocer estos ofrecimientos. No pueden ofrecer nadie ni nada a nadie si es un sistema oficial. Solo Senasa lo maneja y tiene acceso”, afirmaron.
LA NACION también se contactó con jBit para conocer las condiciones en que se desarrolló este supuesto vínculo. Sin embargo, desmintieron tener relación con Senasa pese a la información presentada en esta nota. “jBit no tiene ninguna vinculación contractual, comercial ni institucional con Senasa, ni ha participado en desarrollos internos del organismo. Por lo tanto, cualquier consulta, investigación o requerimiento de información relacionado con Senasa, sus sistemas, desarrollos, proyectos o funcionamiento interno deberá ser dirigido exclusivamente a Senasa y a las autoridades que correspondan dentro del organismo”, dijeron.
Sobre los mails que envió Zeller, respondieron: “No tenemos ningún vínculo comercial o contractual con Senasa. No desarrollamos desde jbit ningún sistema para ellos”. En ese sentido dijeron también que jBit es una empresa completamente ajena a dichas cuestiones ligadas al Senasa.
La Nación – Belkis Martínez


