En ese contexto, la participación de las hembras dentro de la faena total descendió a 44,3% en julio, un nivel que Ciccra consideró compatible con el sostenimiento del stock ganadero. Señaló que hay que remontarse al período julio-octubre de 2022 para encontrar una situación similar.
En los siete meses de 2026 el consumo aparente alcanzó 1,202 millones de toneladas res con hueso, unas 163.400 toneladas menos que en igual lapso del año pasado
La menor faena también impactó sobre la producción de carne. Entre enero y julio se elaboraron 1,689 millones de toneladas res con hueso, un 6,8% menos que en igual período de 2025. En términos absolutos, fueron 123.820 toneladas menos que el año anterior. No obstante, la producción cayó menos que la faena gracias al incremento del peso promedio de los animales enviados a frigorífico. En julio, el peso en gancho alcanzó los 244 kilos, lo que permitió moderar parcialmente la retracción del volumen producido.
Exportaciones
Mientras el mercado interno perdió disponibilidad de carne, las exportaciones continuaron ganando participación. Según Ciccra, entre enero y julio las ventas externas absorbieron 487.200 toneladas res con hueso, un 8,8% más que en el mismo período del año pasado, impulsadas principalmente por el crecimiento de la demanda de Estados Unidos tras la ampliación del cupo de importación otorgado por ese país.
Solo en junio se exportaron 54.294 toneladas peso producto, un volumen 10,4% superior al de mayo y 8,1% mayor al de junio de 2025. El crecimiento estuvo explicado por mayores embarques hacia Estados Unidos, China e Israel.
China siguió siendo el principal destino con 28.566 toneladas, aunque perdió participación respecto del año anterior. En cambio, Estados Unidos registró el mayor crecimiento: las ventas superaron las 12.380 toneladas y se multiplicaron más de cinco veces en la comparación interanual gracias al nuevo cupo comercial. En términos de valor, las exportaciones generaron ingresos por US$427,8 millones durante junio, un incremento del 40,4% respecto del mismo mes del año pasado. China explicó el 38,7% de la facturación, seguida por Estados Unidos con el 23,5% e Israel con el 13,7%.
El precio promedio de exportación alcanzó los US$7880 por tonelada peso producto. Si bien representó una baja de 5,2% respecto de mayo, todavía se ubicó 29,8% por encima del valor registrado un año atrás, consolidando 19 meses consecutivos de recuperación interanual.
Para Ciccra, el crecimiento de las exportaciones explica buena parte del menor abastecimiento interno. En los primeros siete meses del año el mercado externo absorbió una porción mayor de la producción nacional, mientras que la disponibilidad para el consumo doméstico continuó reduciéndose.
El informe también advirtió que la menor oferta de hacienda repercutió sobre los precios relativos de la carne vacuna, contribuyendo al retroceso del consumo. En paralelo, el valor de la hacienda mostró una recuperación durante julio. El precio promedio del kilo vivo comercializado en el Mercado Agroganadero (MAG) de Cañuelas llegó a $3718,8, con una suba de 6,6% respecto de junio, aunque todavía permaneció por debajo del máximo alcanzado en febrero. En términos interanuales, el precio del kilo vivo aumentó 57,1%, aunque medido en dólares continuó por debajo de los máximos observados a comienzos del año.
En este escenario, el mercado atraviesa una etapa de transición. La menor faena y la retención de vientres limitan la oferta disponible, mientras el sector exportador mantiene una demanda firme y mejores precios internacionales.
La Nación


