“Parece que afectó a un área grande, encima ya hay trigos encañados”, señalaron técnicos de Marcos Juárez.
El episodio volvió a poner sobre la mesa la creciente exposición del productor a eventos climáticos extremos. “Hay cosas que se pueden evitar con el manejo y otras que no, como esto. Para eso están los seguros. Los niveles de riesgo que manejamos hoy son muy diferentes a los de 20 años atrás”, explicaron técnicos de Aldao.
El maíz se adelanta
En paralelo, la siembra de maíz avanza a un ritmo inédito para esta época del año. En la Región Núcleo ya alcanza el 3% del área intencionada y se trata del comienzo más temprano de, al menos, las últimas cinco campañas. “Es la primera vez en toda mi carrera que veo sembrar lotes tan temprano en esta zona”, señalaron desde Carlos Pellegrini.
Habitualmente, la siembra comienza después del 10 o 15 de septiembre, cuando la temperatura del suelo supera los 12 grados y permite asegurar una germinación uniforme. Este año, la posibilidad de un verano con lluvias intensas y olas de calor está llevando a los productores a adelantar las labores.
El movimiento se concentra especialmente en el norte de la Región Núcleo. En Aldao ya trabajan las sembradoras y en María Susana estiman comenzar alrededor del 1º de septiembre, unos diez días antes de lo habitual. Desde GEA precisaron que hacia el sur las temperaturas del suelo marcan el ritmo y mantienen a los productores más cautelosos.
La estrategia, sin embargo, también tiene riesgos. Una helada temprana podría afectar tanto al trigo como al maíz recién implantado. “Cruzamos los dedos, porque si nos agarra una helada nos lleva puestos”, resumieron los técnicos.
Más tecnología para aprovechar el agua
La expectativa de una mayor disponibilidad de agua también impulsa una apuesta tecnológica más elevada para el maíz 2026/27, especialmente en fertilización nitrogenada. En el sur de Santa Fe prevén planteos de alta y muy alta tecnología. “La necesidad está en ganar rentabilidad con kilos, no hay otra”, explican los técnicos.
En Aldao, en tanto, remarcan la importancia de utilizar semilla de buena calidad tanto en maíz como en soja. “Si tenemos menos tiros, hay que ser muy efectivos”, señalaron.
En Bigand existe mayor cautela con la fertilización ante la posibilidad de lluvias abundantes y lavado de nitrógeno. De todos modos, allí se proyectan dosis de entre 120 y 140 unidades de nitrógeno para sostener el potencial productivo.
Antes del impacto del granizo, el trigo mostraba un escenario muy favorable en la Región Núcleo. El 73% del área se encontraba en estado muy bueno y otro 25% en condiciones excelentes. Apenas el 2% estaba en estado bueno. El cultivo, sin embargo, viene adelantado entre 10 y 15 días respecto de lo habitual. El 65% del área atraviesa el pleno macollaje, mientras que otro 33% ya ingresó en encañazón.
“El trigo está galopando”, describieron desde Aldao. En algunos lotes ya se observa el segundo nudo marcado, una señal del rápido desarrollo del cultivo.
La Capital


