Pereda tiene lazos muy estrechos con la Rural desde que su padre Celedonio fuera presidente de la entidad. Educado en el St George's College de Quilmes y con estudios en Estados Unidos, pasó parte de su infancia en el Palacio Pereda, actual residencia del embajador de Brasil. Por el lado de su madre, Matilde Born, parte del grupo agroindustrial más poderoso durante varias décadas en el país, maneja campos forestales y ganaderos. Es el principal exportador forestal a la industria celulosa que se hizo grande en Uruguay.
Pino y Pereda llegaron juntos a la centenaria entidad y llevan tres períodos de mandato. En 2021 se cambiaron los estatutos que marcan que no puede haber re-elección indefinida de los presidentes de la Sociedad Rural y contarían con tres mandatos de dos años. Marcos Pereda entendió en ese momento que le había llegado la hora para ser presidente, era el candidato natural.
Desde ese momento arrancó una guerra interna. Pereda según contó fue marginado de las decisiones. La gente de Pino interpretó entonces que había otro período adicional, porque así lo prevé la Inspección General de Justicia que entiende que no es válido el vencimiento para quienes estén en el cargo y además porque asumieron en medio de la pandemia. A juzgar por el resultado de la votación, los socios apoyaron la versión de Pino.
En el medio hubo un hecho con acusaciones cruzadas como nunca antes en la Rural. Esta vez los registros genealógicos que son el corazón de la entidad. Allí se inscriben las razas y es el motor a través de su historia el mejoramiento genético de bovinos, ovinos, equinos, porcinos que caracterizan a la Argentina. El intento de modernizar y de contratar un nuevo sistema de inscripción, que se puso en marcha falló. El propio Pino pidió disculpas públicas en su discurso en la inauguración de la Rural. El resultado de la votación también parece avalarlo.
El ahora victorioso Pino hizo su campaña electoral en base la “obtención de resultados”, pese a reclamos crecientes que tras la desaparecida la brecha cambiaria, ahora se centran en la alta presión impositiva, retenciones y rutas detonadas.
Clarín – Silvia Naishtat