Concentración de clorofilas
A su vez, las plantas tolerantes presentaron una mayor concentración de clorofilas cuando fueron sometidas al déficit hídrico. Según explicó Monteoliva, este comportamiento podría ayudar a preservar el aparato fotosintético y favorecer una recuperación más rápida cuando vuelve a haber disponibilidad de agua.
Por su parte, Guzzo, bióloga y especialista en fisiología vegetal del mismo equipo de investigación, detalló que “las respuestas observadas en etapas vegetativas coincidieron con el comportamiento observado más adelante en el ciclo del cultivo y con el desempeño productivo registrado en el campo”. Y agregó: “Esta validación refuerza la solidez de la metodología de fenotipado y nos abre la posibilidad de aplicarla en otros cultivos como maní, trigo y maíz”.
Etapas tempranas de desarrollo
Uno de los principales aportes del trabajo es que permite identificar materiales promisorios en etapas tempranas del desarrollo. De esta manera, se reduce el tiempo necesario para evaluar grandes colecciones de germoplasma y se optimizan los recursos destinados a la generación de nuevas variedades.
Como parte de la investigación, el equipo aplicó esta estrategia a genotipos conservados en el Banco de Germoplasma de Soja del Inta Marcos Juárez y líneas provistas por el investigador Ignacio Vicentin de la Estación Experimental Agropecuaria Paraná del Inta. A partir de este análisis se identificaron dos materiales con destacada tolerancia al estrés hídrico, cuyo desempeño superó al genotipo utilizado como referencia. Ambos fueron propuestos para generar nuevas líneas de soja tolerantes a la sequía.
La Capital