En las regiones serranas y cordilleranas del NOA y Cuyo, en tanto, las máximas permanecerán por debajo de los 20 °C, con los valores más bajos concentrados en sectores del NOA.
Un frente con lluvias muy desparejas
El escenario cambiará hacia mediados de la perspectiva con el avance de un frente de tormenta que presentará una actividad muy irregular. El sistema dejará precipitaciones de intensidad muy variable, con algunos sectores donde podrán registrarse acumulados importantes y posibles focos de tormentas.
La distribución de las lluvias será uno de los principales rasgos de la semana. La mayor parte del oeste y el centro del área agrícola recibirá aportes escasos o nulos, inferiores a 10 milímetros, aunque podrían presentarse algunos focos con registros moderados.
En contraste, las precipitaciones serán más significativas sobre el este del NOA, el sur del Chaco, gran parte de la Mesopotamia, el este de Cuyo, buena parte de la Región Pampeana y gran parte de Uruguay. En estas zonas se esperan acumulados de entre 10 y 25 milímetros, con núcleos puntuales que podrían superar esos valores.
La Cordillera Sur se destacará por una situación completamente diferente, ya que allí podrían desarrollarse tormentas con precipitaciones superiores a los 150 milímetros.
La distribución prevista vuelve a poner de manifiesto el carácter heterogéneo de las lluvias de primavera, con diferencias importantes incluso entre zonas relativamente cercanas. Mientras algunos sectores recibirán aportes capaces de mejorar las reservas de humedad, otros permanecerán prácticamente al margen del evento.
Después de las lluvias, vuelve el frío
El pasaje del frente estará acompañado por un cambio significativo en la circulación atmosférica. Detrás del sistema ingresarán vientos de origen polar, que avanzarán sobre el oeste, el sur y parte del centro del área agrícola.
Este ingreso de aire frío provocará un descenso generalizado de las temperaturas y condiciones por debajo de lo normal para la época. La principal consecuencia será la aparición de heladas en las zonas serranas, aunque el riesgo será más limitado en buena parte del resto del área agrícola. La excepción será el sector norte, donde las condiciones podrían favorecer registros térmicos más bajos.
Las temperaturas mínimas superiores a 10 °C se concentrarán en el este del NOA, el este del Chaco, gran parte de la Mesopotamia, el este de Cuyo, el sudeste de Paraguay y el norte y oeste de la Región Pampeana. En el extremo norte aparecerán núcleos con valores superiores a 15 °C.
Por su parte, el centro del NOA, el centro de Cuyo, el este de la Región Pampeana y buena parte de Uruguay tendrán mínimas de entre 5 y 10 °C, con riesgo de heladas localizadas.
El enfriamiento será más intenso hacia el oeste. El centro-oeste del NOA y el oeste de Cuyo podrían registrar mínimas de 0 a 5 °C, también con posibilidad de heladas localizadas.
Finalmente, en las zonas serranas del NOA y Cuyo se esperan temperaturas mínimas inferiores a 0 °C, con heladas generales y focos de registros aún menores, especialmente sobre el NOA.
Así, la semana estará marcada por una sucesión de escenarios muy diferentes: un comienzo frío, un rápido ascenso térmico con temperaturas de hasta 40 °C en el norte, lluvias heterogéneas a mediados del período y un nuevo ingreso de aire polar hacia el cierre. Para la actividad agrícola, la distribución de las precipitaciones y el posterior descenso térmico serán los factores centrales a seguir, especialmente en aquellas regiones donde los cultivos se encuentren atravesando etapas sensibles a la disponibilidad de agua y a las bajas temperaturas.
Clarín