Dos gigantes del agro, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Bunge, se metieron de lleno en el negocio de los biológicos. Las compañías, que ya trabajan juntas en el área de fertilizantes tras haber adquirido un negocio local de la norteamericana Mosaic hace varios años, ahora apuestan a sumar productos basados en microorganismos vivos para “potenciar el rendimiento de los cultivos” y, al mismo tiempo, reducir la huella de carbono. La movida, dijeron, forma parte de una tendencia global: cada vez más empresas que tradicionalmente fabricaban fertilizantes minerales están adquiriendo firmas biotecnológicas para incorporar soluciones biológicas que complementen su…