Busso había salido muy preocupado del congreso de Maizar, hace un mes, cuando escuchó que el presidente de YPF, Fernando Marín, se había manifestado en términos negativos respecto a todos los biocombustibles. Para los cordobeses fue un balde de agua fría, porque la mira estaba puesta en avanzar con el corte hasta ecualizar con Brasil, donde ya está en el 27%. Aquí costó volver al 12%, menos de la mitad. Además, en Brasil tienen surtidores de etanol puro, así que los autos flex, que dominan absolutamente el mercado, pueden cargar etanol puro o nafta con cualquier corte.
En Córdoba están las tres grandes destilerías de etanol de maíz, con efectos que difunden por toda la actividad. Además de mejorar el precio del cereal, ya que se compensa en parte el flete a puerto, el co-producto (burlanda) permitió intensificar y reducir la necesidad de superficie para la producción de carne y leche. Y además se fabrican en la misma provincia varios de los modelos de autos más importantes que se exportan a Brasil, todos ellos con la tecnología de motores flex. Paradójicamente, estos no están homologados para su uso en el país. Insólito.
Lo notable es que Brasil, esta misma semana, decidió aumentar el corte del 27 al 30%, es decir, un 11% adicional. Será desde el 1° de agosto próximo. Es una decisión de altísima importancia para el mercado mundial del maíz, ya que Brasil se había convertido en el segundo exportador mundial, muy cerca de los EEUU. También incrementará un punto el porcentaje de biodiesel (aceite de soja) en el gasoil.
Son noticias importantísimas, en un momento en el que los precios agrícolas están alicaídos. No hay otro segmento de la demanda que pueda reaccionar con mayor velocidad.
Por eso también es muy fuerte lo que está pasando en los Estados Unidos con el biodiesel. La agencia ambiental (EPA) dijo hace diez días que apunta a un aumento del volumen obligatorio de biodiésel y gasoil renovable mezclado con combustibles fósiles, que pasaría de los actuales 10 millones de metros cúbicos en 2025, a 17 millones en 2026. Representa un aumento de 67%. De confirmarse, será el mayor aumento jamás registrado en la mezcla obligatoria en EE.UU., lo que marcará una nueva era en el uso de combustibles alternativos en el mercado estadounidense.
Para tener una idea del significado de esta medida: equivale a toda la producción de aceite de soja de la Argentina, que es el mayor exportador mundial.
Veremos si se concreta. Mientras tanto, aquí estamos mirando otro canal.
Rural – Clarín – Héctor Huergo


