También se lo pudo ver haciendo networking a Ignacio Rico, emprendedor y actual Gerente de Desarrollo de Negocios en Eiwa, una plataforma en la nube de gestión y análisis de datos agronómicos en escala. Además, Rico impulsa el desarrollo regional de Arva Intelligence, una empresa estadounidense que lidera programas de agricultura regenerativa en América Latina. "Lo más valioso de eventos como este es la posibilidad de conectar con quienes están día a día pensando y ejecutando soluciones concretas para los desafíos del agro. En Latinoamérica, donde se produce dos tercios del superávit mundial de alimentos, estos espacios son clave para el futuro del Agro y sus sistemas de producción”, dijo.
En los paneles y las mesas de negocios circularon representantes de empresas productivas argentinas como MSU, grupo Duhau y Adecoagro, que siembran cientos de miles de hectáreas en Argentina y Brasil y son quienes conocen de primera mano la utilidad y las necesidades de cada avance tecnológico.
“En Argentina y en toda la región hay muy buenas ideas y grandes talentos, solo falta un poco más de financiamiento. Por alguna razón, la misma idea puesta en Estados Unidos consigue diez veces más plata que acá”, reconoció en diálogo con Clarín Federico Bert, Coordinador de Digitalización Agro del Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola (IICA), y detalló que en el mundo las inversiones en el sector AgTech rondan los 20.000 millones de dólares anuales.
Por su parte Ana Euler, directora de Innovación del Embrapa (Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária), en el panel de inicio del encuentro fue bien directa: “Financien la ciencia”. Era un mensaje para el otro gran actor que estaba presente en el evento: los inversores y entidades financieras.
Obtener fondos para escalar sus búsquedas es una parte central en el desenvolvimiento exitoso de cualquier proyecto, sobre todo cuando está involucrada la inteligencia artificial, como sucede en muchos casos, porque esta se alimenta de grandes volúmenes de datos.
Juntos son más rápidos
Otro de los mensajes transversales en el AgriTech Summit fue el de la cooperación. Ana Euler explicó que parte del éxito del Embrapa se basa en formas de financiamiento mixto para las líneas de investigación, en conjunto con el sector privado. Y ese mensaje resaltó también Marcelo Batistela, vicepresidente de Soluciones para la Agricultura de BASF Brasil, quien puso sobre la mesa los desafíos que enfrenta el agro ante factores como la variabilidad climática y la creciente presión regulatoria.
“¿Dónde estamos y a dónde vamos? ¿Nos apasionamos por nuestro producto o por los desafíos de la agricultura? Tenemos que descarbonizar el planeta, y en eso la agricultura puede ser parte importante de la solución”, dijo Batistela. La tecnología, la productividad y la sustentabilidad fueron los ejes de su disertación, que finalizó con un llamado a la colaboración entre actores de la cadena: “La innovación, la tecnología, los agentes financieros o de consumo, tienden a pensar de forma vertical, en su parte de la cadena. Y está bien que así sea, cada uno tiene su valor. El gran desafío es cómo, de ahora en adelante, haremos para que todo eso esté más integrado”.
La compañía alemana, junto a otras gigantes del sector, es una de las que sostienen desde el principio el encuentro global de AgriTech que se realiza todos los años, y aprovecha la ocasión para mostrar el fruto de sus esfuerzos en el acompañamiento del proceso de digitalización del agro.
Mirella Lisboa, Gerente de Innovación Abierta de BASF para América Latina, es quien dirige la plataforma AgroStart, la aceleradora de ideas creada por la compañía en 2016 desde la cual ya evaluaron más de 500 start-ups de innovación agrícola y hoy apoyan a 17. En Argentina, una firma de soluciones financieras y otra de drones para el mapeo de malezas ya cuentan con el respaldo de la compañía. “Les damos una conexión de negocios y soporte continuo. La pregunta de fondo es cómo usar lo digital para crear nuevos modelos de negocios y crear nuevo valor. En este caso lo usamos para mejorar las recomendaciones agronómicas y mejorar la experiencia del cliente”, dijo.
En la misma línea, la compañía viene desarrollando y posicionando la plataforma xarvio, su propia herramienta digital para la toma de decisiones con base en análisis de datos que ya cuenta con 2,7 millones de hectáreas cubiertas en Argentina. “Los objetivos son la eficiencia, la optimización y la ganancia de productividad”, explican desde la compañía, y destacan que en los últimos años vienen impulsando un cambio estratégico que se basa en dejar de pensar como producto y pensar como solución, un movimiento en el cual se integran las herramientas de semillas, protección de cultivos y agricultura digital.
“En este sentido es clave la cooperación, con agricultores, investigadores, autoridades... El crecimiento de la agricultura industrial que va a dar de comer a la humanidad está en América Latina, y la innovación es fundamental, sin innovación no hay valor y no hay progreso”, afirmaron.
Rural – Clarín – Lucas Villamil


