A menos que el próximo sábado vaya con una sorpresa al acto inaugural de la 137° Exposición Rural de Palermo, la respuesta del Presidente desencadena un conjunto de decisiones en las empresas agropecuarias más allá de la valoración que se haga sobre la orientación del Gobierno. De cara a la campaña de granos gruesos, el escenario de números en rojo o ajustados para la mayoría de los planteos, particularmente en campo alquilado, impulsará a adoptar una estrategia defensiva y a mitigar los eventuales riesgos.
¿Cisne negro?
Los analistas del mercado de granos no vislumbran un escenario alcista para los próximos meses. El clima en los Estados Unidos se muestra favorable para el desarrollo de los cultivos. A menos que haya un “cisne negro”, no parece que vaya a haber sorpresas.
De allí la preocupación que comenzó a tomar voz pública en la producción. Anteayer, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) organizó en 9 de julio una reunión ampliada de ruralistas y productores. Fue el primer encuentro de una serie que ocurrirá en otras localidades. En una declaración que difundieron luego del encuentro reconocieron los “esfuerzos del gobierno nacional orientados a ordenar la macroeconomía”, pero no son “suficientes para recuperar la rentabilidad y alentar la inversión”, expresaron y añadieron: “El sector agropecuario viene acompañando con compromiso y paciencia. Sin embargo, para que se traduzca efectivamente en crecimiento de producción, empleo y arraigo en el interior profundo, es imprescindible avanzar en un plan concreto para la eliminación definitiva de las retenciones”. En alusión al encuentro del martes pasado, advirtieron: “Ya los gestos, fotos y discursos no alcanzan porque estos no devuelven rentabilidad. Cada día que se posterga una medida concreta, se pierden productores, se vacían campos, se apagan historias”. La Federación Agraria Argentina (FAA) también realizará reuniones zonales con los federados para evaluar la situación de los productores. Por el momento no se habla de protestas, pero sí se expresa el malestar.
En ese contexto, el Gobierno corre el riesgo de que los dólares que ingresen en el país en los próximos años por las exportaciones agroindustriales sean cada vez menos. Aunque las exportaciones de energía vienen en alza, todavía no se equiparan con las del agro.
En algún punto, el mercado “arbitra”. Si el Estado no resigna sus ingresos, si el valor de los alquileres no cambia, los costos no bajan y los precios no suben, al final del día, la producción se resentirá. Apenas puede jugar en favor de un escenario crítico la variable climática. Para los granos finos, en promedio, es favorable, y el perfil de los suelos ha mejorado con las lluvias de otoño. Sin embargo, hay zonas críticas del centro oeste bonaerense donde, además, padecen las deficiencias notorias en la infraestructura.
Además de los gestos se requieren decisiones que vayan en la misma dirección.
Campo – La Nación – Cristian Mira


