“Los fertilizantes estaban baratos hasta junio, pero luego empezaron a subir por varios factores, entre ellos el conflicto bélico en Medio Oriente, fuertes compras de urea de India e interrupción de exportaciones de fosforo en medio del conflicto por los aranceles generado por Estados Unidos”, observa Enrique Bayá Casal, titular de una empresa de venta de insumos agropecuarios.
Es así que en estos días la urea vale 600 dólares por tonelada y “debería seguir subiendo en cuanto arranque la demanda de maíz porque los márgenes comerciales son muy finitos para los costos argentinos”, agrega.
El fosfato diamónico se vende entre 900 y 910 dólares por tonelada y tampoco va a retroceder porque las importaciones ya se han completado. Hacia adelante, el directivo estima que ninguno de los dos fertilizantes se orientará a la baja si la siembra de granos gruesos se desarrolla con normalidad, por lo que aconseja no demorar las compras de lo que sea necesario, pese a que, con estas cotizaciones de los fertilizantes, se ha complicado la relación insumo/producto con los cereales para ubicarse en valores superiores al promedio de los últimos años.
Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno


