Suponiendo que en el mercado actúan “agentes racionales”, el precio de la tierra refleja el flujo de fondos descontado o (Valor Actual Neto o VAN) que es dable esperar de ésta hacia el futuro. Pero la proyección del VAN requiere predicción de múltiples variables. Una de ellas es la importancia que se le dará al presente versus el futuro: la “tasa de descuento”: a igualdad de todo lo demás, cuanto mayor es esta menor será el VAN del activo. Y esta tasa depende del costo del capital que tienen los inversores, costo influido en particular por su percepción del riesgo implícito en la inversión.
La caída en precio de la tierra ocurrida a partir de 2012 puede interpretarse a la luz no sólo de la caída de precios de commodities en el mercado internacional, sino también como consecuencia de la política anti-agro imperante. Y esta caída persiste hasta 2023 aún en un escenario de fuerte recuperación (2021-2023) en los precios internacionales de estos productos.

Comparación
La evolución del precio de la tierra puede compararse con la de otros activos. Por ejemplo, en el período 2000-2024, el índice Standard and Poor (“S&P”), que refleja la cotización de un amplio portafolio de acciones en la bolsa de Nueva York tuvo un incremento de 7 por ciento acumulado, aunque con amplia variabilidad, llegando en algunos años a aumentar mas de 20-25 por ciento, y otros (excepcionales) a caer 20-40 por ciento. Al respecto, si a los aumentos de precio de la tierra comentados anteriormente lo sumamos el retorno que la tierra genera obtenemos el retorno total asociado al activo: si suponemos un aumento de precio del recurso de 3,5 por ciento anual, y una renta por explotación de 3 por ciento, arribamos a un retorno total de 6,5 por ciento, no demasiado alejado de los vaivenes del índice S&P.
Como comentario final, para el período 2024 y lo que va del 2025 existe cierta evidencia de recuperación en precios de la tierra con respecto a los cuatro o cinco años previos. Que esto persista o se consolide dependerá tanto de la política dirigida al sector (no solo nacional, sino provincial y municipal) como así también de la marcha de la macroeconomía.
Los autores son docentes del Departamento de Economía Agrícola y Recursos Naturales de la Universidad del CEMA
Campo – La Nación


