En su mensaje de bienvenida, Nevares recordó que la red CREA mantiene una dinámica constante, con más de 300 reuniones mensuales en los grupos distribuidos en todo el país, lo que constituye un motor de cambio continuo en lo empresarial, lo comunitario y lo social. “El cambio es el pulso de lo vivo y en CREA late fuerte. La transformación no consiste solo en modificar prácticas, sino en dar un salto de conciencia que nos impulsa a otro plano de acción. Y cuando nos transformamos, transformamos la Argentina”, afirmó.
También repasó los lemas de congresos anteriores, que desde hace más de dos décadas proponen ampliar la mirada, revolucionar las empresas, trabajar más allá del campo y construir Nación. En ese sentido, sostuvo que el movimiento busca inspirar personas, potenciar empresas e impulsar comunidades, “para servir al desarrollo de la Argentina, federal por definición”.
-En su discurso remarcó la idea de la transformación. ¿Cómo se hace para que el productor lo baje a tierra en este contexto económico-político que atraviesa hoy la Argentina?
-La coyuntura nos va a desafiar permanentemente. Siempre habrá algún factor que complique, y particularmente en la Argentina estamos acostumbrados a contextos desafiantes. Pero lo central es mantener la claridad de nuestra vocación: compartir para mejorar. Eso, que es la esencia del movimiento CREA, es extrapolable a una red mucho más amplia que la de nuestros grupos actuales. Ese intercambio nos permite formarnos como líderes positivos, capaces de llevar adelante esa transformación y ese salto de conciencia. Tenemos que hacernos cargo de que somos responsables de que una Argentina distinta llegue más temprano que tarde. Cada uno debe tomar conciencia de la transformación necesaria.
-¿Cuáles son los desafíos que tienen por delante el productor y el movimiento CREA?
-Tienen que ver con involucrarnos más y ser protagonistas del futuro que queremos generar. Podría hablar de muchas coyunturas, pero prefiero salir de ese lugar. Como solemos decir: en Argentina pasan diez días y cambia todo, pero pasan tres años y no cambió nada. Por eso creo que el desafío está en definir un proyecto compartido de país, un horizonte en común, y a partir de allí tomar decisiones conjuntas.
-También durante su discurso inaugural convocó a ampliar la participación para generar un impacto mayor. ¿Hay un menor involucramiento del productor en el último tiempo?
-Hay una oportunidad en el mundo CREA de involucrarnos más y asumir un rol más protagónico. No digo que estemos encerrados hacia adentro, porque estamos mucho más activos y abiertos que hace veinte años, pero hoy el tiempo nos demanda hacernos cargo. Si logramos transformarnos, también vamos a transformar a la Argentina. Y esto no es un mensaje solo para el mundo agropecuario ni únicamente para CREA: es un llamado a la conciencia colectiva, que nos debería interpelar a todos.
Rural – Clarín – Esteban Fuentes


