Respecto de los precios al productor, agosto cerró con 473,7 $/litro, con 13,1% de aumento respecto de agosto de 2024, mientras la inflación mayorista del periodo fue de 23,1%. La industria procesadora redujo el valor de la leche cruda en moneda constante, pero en una proporción más o menos similar a la que cayeron sus propios valores de venta.
Este escenario refleja que, “pese al incremento en la producción, la competencia por asegurar la provisión de leche continúa vigente, dado que ningún procesador, de los grandes, está dispuesto a perder materia prima en un contexto en el que el consumo interno podría seguir mejorando en el corto plazo, mientras que las exportaciones sostienen un piso de demanda”, proyecta Marcos Snyder.
En síntesis, el analista estima que los precios al productor tenderán a mantenerse estables en los primeros tramos de la primavera, probablemente cercano al promedio histórico en dólares. En tanto, la industria láctea, con un margen de maniobra limitado, necesita asegurarse el abastecimiento de materia prima y no puede profundizar la reducción de precios sin arriesgar la fidelidad de sus proveedores.
Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno


