“Por ello, este proyecto se alinea plenamente con la visión de un sistema agroalimentario competitivo, tecnológicamente innovador y ambientalmente sostenible”, concluyeron los empresarios.
Coninagro respaldó el proyecto en Diputados
El presidente de Coninagro, Lucas Magnano, participó en Diputados de una reunión informativa de la Comisión de Agricultura y Ambiente junto a entidades y legisladores de distintos bloques encabezados por el diputado Atilio Benedetti (UCR-Entre Ríos), y Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica-CABA), titulares de esas comisiones, respectivamente.
En ese contexto, presentaron el proyecto de ley que busca establecer presupuestos mínimos de protección ambiental para la aplicación de productos fitosanitarios en todo el país.
Magnano remarcó que “la iniciativa propone un marco normativo integral que compatibilice la actividad agrícola con la salud de las personas y la preservación del ambiente".
Durante su presentación, el presidente de la entidad cooperativa remarcó: “Es sumamente importante para nosotros tener previsibilidad, cosa que venimos solicitando a menudo. Un documento de estas características hace un gran aporte a esa previsibilidad que necesitan los productores”.
La Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA) celebró la presentación del proyecto de ley nacional de Buenas Prácticas Agropecuarias, porque “representa un avance importante hacia la armonización de criterios técnicos y ambientales en todo el país”.
Sin embargo, consideran “necesario revisar la redacción referida a las condiciones ambientales de aplicación, especialmente en lo relativo a la humedad relativa mínima del 50% y temperatura ideal menor a 25°C".
Entienden que “estos valores, si se establecen como condiciones obligatorias dentro de una ley, podrían generar limitaciones innecesarias y no reflejar el estado actual de la tecnología ni las prácticas reales de campo”.
Por ello, sugieren “que la ley no fije valores numéricos rígidos, sino que haga referencia a la necesidad de garantizar condiciones que minimicen el riesgo de deriva y maximicen la eficiencia de aplicación, dejando a la reglamentación técnica (protocolos, resoluciones o manuales de buenas prácticas) la definición de esos parámetros, ajustables a los avances tecnológicos y a la diversidad de sistemas".
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli


