El gobierno nacional financia estas obras a través del Fideicomiso de Infraestructura Hídrica, conformado por un porcentaje de la recaudación del Impuesto a los Combustibles. La Ley N° 23.966 establece que el 4,31% de lo recaudado debe destinarse específicamente al desarrollo de los proyectos de infraestructura de obras hídricas para la prevención y mitigación de los daños provocado por inundaciones, así como a la recuperación de tierras productivas, y la protección de la infraestructura vial y ferroviaria en zonas rurales y periurbanas.
En ese contexto, Nación responsabiliza a la administración del territorio en cuestión y desde el gobierno de Kicillof retrucan que “la PBA no puede iniciar el tramo 5 hasta que Nación no termine el 4. En el Presupuesto 2026 de la PBA hay planificado obras complementarias a la del Salado que fueron pedidas por los productores e intendentes de la zona. Una de ellas es el Nodo Bragado”.
Lo interesante es que más allá de los chispazos en las declaraciones políticas entre los funcionarios de Nación y Provincia, desde los dos lados están poniendo las barbas en remojo, incluso después de las elecciones. Es que más allá del tironeo por deslindar responsabilidades, nadie se puede hacer el distraído.
La ministra de Seguridad y senadora nacional electa por CABA, Patricia Bullrich, promoverá este sábado la ayuda del gobierno nacional, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y la presencia de la Mesa de Enlace, con epicentro en 9 de Julio, donde esta semana se realizaron reuniones con representantes de distintos sectores.
“Es necesario una articulación entre Nación y Provincia para continuar con los tramos que faltan y hacer las obras complementarias en la amplia Cuenca del Salado que involucra a 59 municipios por un total de 17 millones de hectáreas”, explica Alberto Larrañaga, titular de la Comisión de Aguas de Carbap (Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa).
La Sociedad Rural Argentina estimó que más de 3 millones de hectáreas presentan excedentes hídricos y 1,4 millones de hectáreas tienen los suelos saturados con valores de humedad del 60 al 100%. La entidad expuso el indicador de Agua Excedente, que representa la cantidad de milímetros que superan la capacidad de retención del suelo, el cual alcanzó valores de 60 a 150 mm en más de 3 millones de hectáreas.
Según Larrañaga, el fondo cuenta con $190 mil millones y con menos del 20% se puede regularizar el avance de obras.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli


