Cultivos de verano
En cuanto al maíz de primera, la superficie implantada en el ciclo agrícola 2025/2026, se estima en 500.000 hectáreas, con el cultivo transitando entre llenado de granos y madurez fisiológica.
El 80 % de los lotes presenta condición buena o muy buena, y el rendimiento promedio provincial esperado alcanza los 6.800 kg/ha, un 18 % por encima del promedio de la última década. Sin embargo, el sur vuelve a mostrar rendimientos menores —en torno a 6.000 kg/ha— por las lluvias insuficientes en diciembre.
El escenario se torna más alentador considerando que las áreas de trigo sembradas en esta campaña serán mayores a las de años anteriores.
La siembra de maíz tardío y de segunda avanza sobre el 80 % del área proyectada (unas 20.000 hectáreas). Se reporta la presencia de Dalbulus maidis (chicharrita del maíz) y casos de acartuchamiento foliar asociados al estrés hídrico, principalmente en el sur provincial.
Según el informe, el arroz, con unas 59.000 hectáreas implantadas, presenta un estado general favorable: el 97 % de los lotes se encuentra en condición buena o muy buena, aunque en algunas zonas las bajas temperaturas y los días nublados redujeron la eficiencia de la fertilización nitrogenada.
Un arranque de año con contrastes
El informe concluyó que diciembre cerró con un promedio provincial de 138 mm de precipitación, un 5 % por encima del valor histórico, aunque con una marcada variabilidad espacial. Mientras el norte acumuló lluvias muy por encima de lo normal, el sudeste registró los valores más bajos.
Con el inicio de 2026, Entre Ríos enfrenta un escenario dual: por un lado, el norte consolida reservas y perspectivas alentadoras para la campaña; por otro, el sur aguarda un cambio en el patrón pluvial que permita recomponer la humedad del suelo y sostener el desarrollo de los cultivos de verano.
Campolitoral – El Litoral, Santa Fe – Agustina Azcoaga


