Sábado, 04 Abril 2026 11:42

El campo dinamiza… y “lo mejor está por venir”

Los dólares del campo que ingresaron en marzo no fueron récord, pero alcanzan para seguir siendo la columna vertebral de la economía. Los más de US$2.000 millones ingresados por la agroindustria consolidaron un primer trimestre del año con US$ 5.100 millones, 15% menos que en el mismo período de 2025.

No es que el campo “está liquidando menos” sino que en enero y febrero todavía se sentía el efecto de las “tax holiday”, como describió al salvataje del campo en septiembre, Scott Bessent, el secretario del Tesoro norteamericano y principal ladero de Donald Trump en el apoyo geopolítico, y monetario, a la Argentina.

En el contexto de ese protagonismo, tres economistas consultados por Clarín coinciden, desde enfoques productivos hasta financieros, en un nuevo aspecto positivo: se está viendo un mayor aporte en divisas de otros sectores, como la energía y la minería.

La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) detalló que el 8% más interanual de divisas del agro en marzo, 57% arriba del mes anterior febrero último, tuvo que ver con el incremento de "camiones de maíz y embarques de trigo y maíz sumados a harina y aceite de soja, junto al inicio de la campaña de girasol”.

Esos datos reflejan los primeros rugidos de la cosecha récord en marcha, pese a las inundaciones en campos del centro bonaerense que esta semana mostró TN en vivo, en una cobertura especial con testimonios de productores. Incluso en esas zonas más complicadas se espera que las labores de recolección se puedan hacer a tiempo.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantiene sus proyecciones de 57 millones de toneladas de maíz y de 48,5 millones de toneladas de soja, lo que permitiría terminar cerca de 150 millones de toneladas.

Progresivamente se ven los primeros síntomas de dinamismo. La Bolsa de Comercio de Rosario destacó que los embarques de granos y subproductos alcanzaron un volumen inédito de 29 millones de toneladas en el primer trimestre del año.

Esa dinámica les da ritmo comercial primero a los pueblos del interior y luego se difunde al resto del país, con mayor y menor efecto, claro. Porque incluso para los productores agropecuarios los beneficios no llegan plenos, ya que los impuestos se llevan entre la mitad y dos tercios de la renta agrícola. El dato más crítico es el del trigo, que llega al 104,4%, porque “la carga tributaria es mayor a la renta generada y el resultado económico no alcanza siquiera para cubrir el pago de los impuestos”, advirtió Fiorella Savarino, economista de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA).

Con todo, Ezequiel De Freijo, economista de la Sociedad Rural Argentina, confía en que la comercialización de la cosecha seguirá dando buenas noticias para el ingreso de dólares en la economía argentina.

Al respecto, David Miazzo, economista especializado en agroindustria, destaca que el maíz compensará con volumen la merma del precio internacional y que la soja cotiza 10% arriba respecto del año pasado, en especial por la demanda de aceites.

Todo sucede en el contexto de la guerra, que marca el pulso de la economía global; y en un plano más doméstico con una inflación que no baja, mientras otros sectores de actividad no reaccionan y encienden luces amarillas sobre la recaudación y el equilibrio fiscal…

En medio de esas presiones, el campo volvió a estar del lado de las soluciones con la flexibilidad dispuesta sobre el porcentaje de corte con biocombustibles, que sirve para congelar temporariamente el precio de la nafta… ¿hasta que paren las balas?

Si alguien todavía no está convencido de las posibilidades que el agro argentino, con sus recursos humanos y técnicos, ofrece para todos… se sugiere seguir leyendo (Más notas en esta edición).

Rural – Clarín – Mauricio Bártoli