En tanto, el senador Benegas Lynch subrayó la importancia de avanzar en una reducción de la presión fiscal para el productor: “Me llevo las voces de diferentes sectores, y la problemática es la misma que identifica el gobierno nacional, que es sacar el Estado del medio y con eso la presión fiscal, sumado a enormes desregulaciones, como se necesita en el caso de la vitivinicultura. Hay que sacarles el pie del Estado de encima”.
Desde CONINAGRO destacaron la importancia de estos espacios de articulación con el Congreso para “impulsar iniciativas que respondan a las demandas del sector y fortalezcan la producción agropecuaria”.
Magnano destacó la importancia del diálogo en un contexto donde se definen “ejes importantes para el campo” en el ámbito legislativo, y remarcó la disposición de la entidad para colaborar. “Estamos dispuestos a brindar información necesaria de todos los sectores y aportar como entidad lo que los legisladores requieran”, afirmó.
Los consejeros de CONINAGRO plantearon una agenda de proyectos de ley sobre los referidos asuntos, considerados prioritarios por el sector agropecuario. Y también se abordó la situación actual de las economías regionales, con foco en las problemáticas que atraviesan en el actual contexto económico.
Esta misma semana, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, y el vicepresidente de la entidad, José Colombatto, recibieron en la sede nacional de la entidad al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y al secretario del área, Alejandro Cacace.
La agenda de la reunión tuvo foco en las reformas estructurales que impactan de lleno en el desarrollo productivo para mejorar la competitividad.
Uno de los ejes centrales del intercambio fue la “necesidad de avanzar hacia una nueva ley de semillas”. Desde el sector agropecuario plantean que se trata de una herramienta clave para fomentar la innovación tecnológica y garantizar reglas claras para productores y empresas. En ese sentido, se remarcó la importancia de generar un marco normativo que incentive la inversión en genética vegetal sin perder de vista la realidad productiva del país.
Otro de los puntos abordados fue la revisión de la ley de tierras, un tema que genera debate desde hace años en torno a la propiedad y uso de los recursos. El objetivo es dotar al sector de “mayor previsibilidad jurídica y mejorar las condiciones de competitividad en un escenario global cada vez más exigente”.
La agenda sanitaria también ocupó un lugar destacado. En particular, se discutió la política vinculada a la fiebre aftosa, considerada un pilar del sistema sanitario argentino.
En este tramo del encuentro se sumaron autoridades del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), encabezadas por su presidenta, María Beatriz Giraudo, y su vicepresidente, Néstor Osacar.
La participación de los referentes técnicos permitió profundizar en los desafíos que enfrenta el país para sostener estándares sanitarios de nivel internacional, condición indispensable para el acceso a mercados externos.
En ese marco, desde CRA se subrayó la necesidad de mantener políticas consistentes que respalden la sanidad animal y vegetal.
El encuentro dejó como saldo una coincidencia en la importancia del diálogo entre el gobierno nacional y las entidades del campo. Desde la dirigencia rural valoraron la posibilidad de intercambiar visiones con funcionarios del área económica y técnica, en un momento donde se discuten cambios de fondo en la estructura productiva.
“Reafirmamos nuestro compromiso de continuar trabajando de manera articulada en defensa del productor y en el fortalecimiento de un sistema agroindustrial competitivo, moderno y sustentable”, enfatizó Castagnani.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli


