Otro indicador importante para determinar en qué momento del ciclo ganadero nos encontramos es la salida de terneras hembras de los campos de cría: en enero-abril el volumen de terneras “transportadas” según Senasa, fue de un 16% más bajo que en enero-abril del 2025. Los criadores han comenzado a guardar terneras.
Valores firmes en el mercado de hacienda
A pesar de su caída de las últimas semanas, el precio de la hacienda a moneda constante sigue siendo muy alto.
El precio del novillito gordo en Cañuelas, que hoy está en el orden de los $ 4.900 por kilo vivo, se ubica un 36% por encima del promedio del período 2005-2025.
Los valores actuales se asemejan a los del otoño de 2022, cuando el novillito cotizaba a $ 4.600 - $ 5.100 de hoy, las cotizaciones más altas de la serie histórica.
Otro máximo destacado se dio entre octubre del 2010 y marzo del 2011, con unos $ 4.700 - $ 4.800 pesos de hoy por kilo vivo.
En los años 2010 y 2011 la producción de carne vacuna argentina cayó 800 mil toneladas con respecto a 2009, año de brutal liquidación de existencias.
En lo que respecta al ternero de invernada (180-200 kilogramos), su valor actual se ubica un 52% por encima del promedio del período 2005-2025, destacándose los precios excepcionales que se lograron entre octubre de 2010 y marzo de 2011, con unos $ 6.100 - $ 6.500 por kilo, a plata de hoy.
Entre noviembre de 2021 y marzo de 2022, los precios del ternero alcanzaron los $ 6.200-$ 6.300 por kilo vivo a plata de hoy. El menor nivel de faena, una señal de que el ciclo de liquidación llega a su fin. Debe notarse que estos picos máximos de precios (2010-2011 y 2021-2022) duraron pocos meses y luego, dieron lugar a fuertes correcciones.
En dólares libres, el precio actual del ternero, con unos U$S 4,50, es el más alto de los últimos veinticinco años, ubicándose un 150% por encima del promedio de los últimos 10 años.
El pico anterior de precios del ternero, se dio en marzo de 2011, con U$S 3,10 por kilo vivo (unos U$S 4,45 de hoy) pero un año después esa cotización había caído un 20%, y dos años después se había reducido un 51%.
Agrovoz – La Voz del Interior


