Un veterano extensionista de la Cuenca del Salado nos dice: “Hemos observado que con los actuales precios que tiene la vaca vacía, vieja o fallada, el criador se tienta y en la jaula que remite a la feria, agrega vacas, que en otras épocas -con bajos valores para la hacienda- se las guardaba con la esperanza de que sobrevivieran al invierno y le dieran un ternero más".
Y agregó: "Hoy se hacen varias limpiezas a lo largo del año, para hacer caja; se venden vacas en exceso, que no son compensadas por un mayor número de vaquillonas preñadas entrando al rodeo".
Esto, que ya sido estudiado hace muchos años por técnicos uruguayos y australianos, y que llamamos “efecto China”, determina no sólo que obtengamos la misma o una mayor cantidad de terneros con menos vacas, sino también que se haya reducido mucho el porcentaje de mortandad de ganado adulto -la inmensa mayoría vacas- porque el criador prefiere vender los animales antes del invierno y no correr riesgo de cuerear luego.
En campos muy desorganizados, o de productores chicos no “capitalizados” que no adoptan tecnología, en más de un caso hemos visto en los últimos años caer mortandades, que antes eran del 5-6%, al 2-3%”.
Esta limpieza de vientres improductivos en los campos también tiene que ver con el recambio generacional entre los criadores y con el mayor peso que va ganando el trabajo de los veterinarios. “Todo cambia y mejora, quizás muy lentamente.”
Cómo cambió el consumo en Argentina
En la Argentina, desde el año 2000, mientras la producción de carne vacuna se incrementó sólo un 11%, la producción de carne aviar lo hizo un 166% y la carne porcina un 281%.
A nivel mundial, y tomando como punto de partida el año 2000, la producción de carne vacuna creció un 22%, mientras que la producción de carne de cerdo lo hizo un 44%, la de carne aviar un 119% y la proveniente de la acuicultura un 199%.
La pesca de “captura” en ríos, mares y océanos, está estancada hace años. También desde el año 2000, las exportaciones mundiales de carne vacuna crecieron un 133%, las de carne porcina un 253% y las de carne aviar un 202%.
Puede estimarse que la participación de las hembras en la faena de mayo se ubicaría en el orden del 46%, casi dos puntos porcentuales por debajo de mayo del 2025. En un ránking desde el año 2002 -para el mes de mayo-el actual registro se ubica en el puesto número trece, acercándose lentamente a los niveles de equilibrio.
A diciembre último, se estima que el stock de vacas era de unas 21,6 millones de cabezas, mostrando el nivel más bajo de los últimos 13 años. La relación ternero/vaca, también de diciembre pasado, con un índice de 66,8%, muestra una mejora de 5,2 puntos porcentuales con respecto a los años 2011-2013.
Agrovoz – La Voz del Interior


