En tanto, desde el gobierno nacional dijeron que ya se puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 20.226/27, mediante la resolución 559 del Ministerio de Seguridad Nacional. Al mismo tiempo, explicaron que “a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), dependiente del Ministerio de Seguridad Nacional, se busca articular con las provincias y los organismos nacionales las tareas de prevención y respuesta frente a posibles inundaciones, crecidas y otros eventos hidrometeorológicos que podrían afectar especialmente a la Cuenca del Plata y, según evolucione el fenómeno, a otras regiones del país”. Hubo reuniones con distintos organismos del Estado en Santa Fe, Corrientes, Misiones, Córdoba y Chaco. Y se prevé otro encuentro en Entre Ríos.
A su vez, desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires se informó que se puso en marcha un programa de “monitoreo hidrometeorológico y coordinación interinstitucional; acciones de anticipación, prevención y respuesta”. En el trabajo se reconoce que 10 partidos del centro y sur bonaerense “se encuentran por encima del umbral del 50% en el indicador de excedentes hídricos” por lluvias caídas este año.
A nivel productivo, instituciones como la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) recomendaron ajustar los trabajos de la campaña 2026/27 tomando en cuenta que sus modelos de proyección climática esperan en la zona agrícola núcleo un 30% más de lluvias en octubre, un 70% más en noviembre y un 90% más que en diciembre. “El gran desafío será implantar la gruesa y cosechar el trigo. Los problemas de piso y los pocos días de buen tiempo para trabajar serán los grandes retos del sector”, destaca un trabajo de Cristian Russo para la Guía Estratégica del Agro (GEA). “Habrá poco tiempo justo cuando más trabajo se concentra: la siembra de soja de primera a partir de octubre. Luego, a fin de noviembre, la cosecha del trigo, la siembra de la soja de segunda y del maíz tardío”, destaca. “Cada semana que avancemos a diciembre, se va a poner más difícil. Si se puede sembrar, habrá que hacerlo sin postergar nada, porque será clave evitar cuellos de botella”, dijo en el mismo informe de la BCR el consultor Alfredo Elorriaga.
No se trata de alarmar, pero sí de reconocer que, cuando la tecnología ofrece la posibilidad de anticiparse a los hechos, se pueden adoptar decisiones preventivas. Quizás no suceda lo peor del escenario proyectado con el evento El Niño y, finalmente, las lluvias consoliden otro muy buen año productivo como el actual que haga olvidar las sequías recientes.
Campo – La Nación – Cristian Mira


