En línea con lo afirmado por el presidente Javier Milei en la ONU, sobre “dólares que nos salen hasta por las orejas”, las exportaciones de carne están contribuyendo a ese fortalecimiento de la balanza comercial.
El ingreso de dólares por embarcaciones de carne vacuna tuvo una suba superior al 11% durante agosto, con un incremento de igual magnitud en el volumen embarcado. Fueron 72,9 mil toneladas peso producto de carne bovina refrigerada y congelada, por un valor del orden de los US$518,4 millones, según detalló el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC).
Tras el pico de US$6300 por tonelada alcanzado en abril de 2022, los precios habían tomado una dinámica descendente, tocando un piso de US$3740 a mediados de 2024. En 2025 se inicia una paulatina recuperación que lleva a alcanzar un valor máximo de casi US$7300 por tonelada en mayo de este año, para retroceder al rango de US$7100 en el último mes de agosto.
En ese marco, durante los primeros 8 meses del año, la liquidación de divisas por las embarcaciones de este producto creció casi 40%. El acumulado de los primeros 8 meses del 2026 revela que las ventas al exterior de carne bovina refrigerada y congelada resultaron cercanas a las 476,7 mil toneladas peso producto; por un valor de aproximadamente US$3290,8 millones. Con relación a los primeros ocho meses de 2025, los volúmenes exportados son un 5,9% superiores; mientras que el valor obtenido ha sido un 39,8% superior”, sostuvo Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC.
Por supuesto, hay algunas luces amarillas a tener en cuenta, si se hacen observaciones en detalle. Aun en lo positivo que significa haber completado el cupo de 100 mil toneladas sin arancel a Estados Unidos, Javier Preciado Patiño, consultor y ex subsecretario de Mercados Agropecuarios, advirtió que fue “en su mayoría carne congelada, que permitió ampliar los volúmenes, pero no se produjo un avance equivalente en la colocación de carne enfriada, que tiene un mayor valor unitario”.
Preciado Patiño ponderó que “en algún momento, la carne enfriada llegó a representar el 50% del total exportado hacia ese destino. El escenario actual es diferente: la participación volvió a ubicarse en torno del 10% al 15%, y el desafío siempre es exportar más con el mayor valor unitario posible”.
Con todo, el horizonte parece estar abierto y se esperan más datos positivos. En los próximos días habría otra buena noticia para las exportaciones de carne argentina a Japón, un mercado clave por su alto valor, que significaría un importante paso adelante luego de 20 años de negociaciones estancadas.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli