Tras las elecciones legislativas del domingo pasado, en las que La Libertad Avanza (LLA) logró un triunfo abrumador, el optimismo también se trasladó al mercado inmobiliario rural. En la XII Jornada Nacional de Actualización del Sector Inmobiliario Rural, el presidente de la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), Abel Real, aseguró que el negocio de compraventa de campos tomó un importante vuelo y que los precios de la tierra alcanzaron valores que no se veían desde hace más de una década.
“Arrancó un 2025 bastante movido, pero qué sensible que es nuestro mercado. Para las elecciones de medio término ahí trastabilló, y a más de uno le pasa que espera a ver qué pasa después, porque realmente no tiene mucha fe en este país. Si vuelve tal gobierno, vamos a estar perjudicados, va a haber más impuestos y más palos en la rueda”, explicó Real, al describir cómo la incertidumbre política impacta directamente sobre el negocio.
En coincidencia, según detalló, el mercado rural se encuentra en uno de sus mejores momentos de los últimos años. “Hoy tenemos la percepción de que el valor de la hectárea en la zona núcleo volvió a los niveles del 2011, con un dólar sostenido, en US$17.000 la hectárea”, indicó.
En la misma línea, Roberto Frenkel Santillán, presidente de Bullrich Campos y vicepresidente de CAIR, coincidió en que el valor de US$17.000 por hectárea en la zona núcleo hoy se ha convertido en un estándar de mercado. “Han habido operaciones en US$20.000 la hectárea, algo que hace muchos años no se veía. Es cierto que se trata de campos buenos, de zona núcleo, pero estos valores repercuten en todo el resto del mercado”, explicó.
La historia del cordón agroindustrial de la región está por iniciar una nueva fase. Con el inicio de noviembre, Santa Fe Bio tomó posesión de una porción del terreno de la refinería de YPF en San Lorenzo, donde comenzará a construir una planta para producir biocombustible para aviación (SAF).
El emprendimiento conjunto de Essential Energy e YPF, a través de la sociedad Santa Fe Bio, demandará un desembolso de u$s 400 millones en los próximos 37 meses, hasta que esté lista para producir 220 mil toneladas anuales de SAF, HVO (gasoil bio) y coproductos.
Federico Pucciariello, fundador de Essential Energy, destacó que la asociación de este grupo pionero en la producción de biocombustibles con la petrolera estatal abre una nueva línea de trabajo para poner en valor internacional “la Arabia Saudita verde” que entiende es esta región. También destacó la refundación que significará para el cordón industrial, que justamente tuvo en la refinería fundada a fines de los años 30 una de sus piedras fundacionales.
Más de un centenar de empresarios participaron de una nueva edición de AIM Conecta, el programa de desarrollo de proveedores de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM) de Rosario. La tercera edición fue para interiorizarse sobre el proyecto de inversión más importante de los últimos años en la provincia: la reconversión de la histórica refinería de San Lorenzo en una biorrefinería para producir biocombustible de avión (SAF). El empresario subrayó la intención de consolidar una cadena de proveedores locales.
El largo proceso judicial sobre Vicentin acaba de tener una instancia emparentada con una final futbolística, que terminó su tiempo reglamentario, pero el juez todavía no dio el pitazo final. Podría decirse que queda pendiente un eventual análisis de jugadas previas, para dar por cerrado el resultado.
Este viernes terminó el tiempo para presentar avales de los acreedores y el Grupo Grassi anunció al mediodía que había conseguido las dos mayorías (51% de las cápitas y dos tercios del capital) y eso le daría la condición de ganador, porque el match se definía con el sistema “mete el gol, gana”.
Pero el otro oferente de un plan de pago para el salvataje de la agroexportadora en default, Molinos Agro (MOA), Louis Dreyfus Company (LDC) con el apoyo de Unión Agrícola Avellaneda, también anunció que había completado la doble mayoría de “acreedores legítimos”, con un reclamo que habían presentado el expediente días atrás.
Solicitan que se excluya de la base de cómputo a las acreencias de titularidad de: Avir South S.A.R.L. (argumentan que “Cima Investments compró la deuda de los bancos internacionales luego de verificadas las acreencias y tiene un acuerdo con Grassi que vicia la legitimidad de los votos”, de Commodities S.A. / Grassi S.A. (por ambos casos invocan el artículo 45 de la Ley de Concursos y Quiebras sobre sociedades controlantes y controladas), y de Vicentín Paraguay S.A. (que consideran intervenida por su vínculo estrecho con Vicentin SAIC) por lo cual, si el juez Lorenzini atiende esos reclamos podría “invalidar el gol de Grassi.
Desde sus trece años, cuando una gran inundación lo obligó a mudarse de la localidad de Pozo Borrado, en el norte de Santa Fe, a la ciudad de Rafaela, Darío Dell Erba nunca dejó de moverse y de buscar una vida mejor para él y los que lo rodean.
Diez años después de aquella mudanza, en 1993, se casó y dio su primer paso en la producción agropecuaria recriando terneros ajenos en 68 hectáreas de la familia de su mujer. Con el tiempo pasó a ocupar ese campo con vacas de tambo y, lógicamente, le dieron ganas de ordeñarlas él mismo. Ya estaba clara su esencia emprendedora.
En 2001 el contexto económico del país no lo amilanó y se lanzó a instalar su primer tambo sobre 26 hectáreas propias y 60 alquiladas en la localidad de Villa San José. Fue la piedra fundamental de una empresa que hoy es ejemplo de diversificación, integración vertical y generación de empleo y arraigo.
Aquel primer establecimiento se encontraba en condiciones precarias, con instalaciones deterioradas y en desuso por la crisis que atravesaba el sector. En ese escenario, el productor empezó a producir con 60 vacas iniciando un proceso de recuperación gradual que incluyó una mejora de las pasturas, la reparación de las áreas de ordeñe y la rehabilitación de los espacios de almacenamiento de alimentos y del área destinada al cuidado y confort del ganado. Desde entonces implementó un modelo de producción pastoril basado en alfalfa y otras pasturas con suplementación.
La industria de protección de cultivos vivió años turbulentos recientemente provocados por una sucesión de hechos negativos como la fortísima sequía de la campaña agrícola 2022/23 y los desequilibrios macroeconómicos de esos años. Las compañías que capearon el temporal, tanto grandes como medianas, reajustaron sus estrategias con el propósito de mantenerse como pilar clave del desarrollo agroindustrial.
“El mercado está en transición”, dijo Federico Alonso-Hidalgo, gerente general de Gleba, una firma creada hace 75 años por investigadores y docentes de la Universidad Nacional de La Plata. Ubicada en Melchor Romero, a 15 kilómetros de La Plata, próxima al cordón hortícola de la capital bonaerense, la compañía cuenta con una planta que formula y elabora herbicidas, fungicidas y otros fitosanitarios tanto para la agricultura extensiva como para la intensiva. Desde 1997 forma parte del conglomerado chileno Anasac, que adquirió el 80% la firma y en 2006 el 100%.
Tanto la planta de producción como el laboratorio de investigación y control de calidad que posee integran una red internacional que tiene el grupo Asia, Oceanía, Sudáfrica y otros países de América latina. La expansión en la Argentina formó parte de una estrategia de crecimiento local e internacional del grupo chileno que nació en 1948.
Independientemente de los movimientos de precios de esta semana, los resultados económicos del feedlot están complicados. En esos sistemas de engorde a corral, la relación de compraventa vigente durante los últimos meses, del orden de 1,30 a 1, entre el ternero para invernada y el novillo gordo, torpedea la posibilidad de producir animales muy livianos. Esa ecuación económica desfavorable para el engordador obliga a extender el período de encierre y resetear la producción hacia novillos pesados.
En los últimos años, el 85% de los corrales producía novillitos para consumo interno y el 15% para exportación. En 2025, Juan Eiras -feedlotero de Brandsen y San Vicente- estima que “esa distribución pasará a 70% para el consumo interno y 30% para la exportación, lo cual inevitablemente impactará en la oferta de carne”. El efecto principal será un faltante de novillitos livianos en los próximos meses.
“El animal de 300-330 kilos, que se terminaba en tres meses, no estará disponible en los tiempos programados; el ciclo del corral se extenderá al menos dos meses y requerirá otros cinco más para la recría, con el objetivo de alcanzar los 450-480 kilos”, adelanta Eiras.
Especialistas del Instituto de Ingeniería Rural (IIR) y del Instituto de Floricultura (IF) del INTA evaluaron el impacto de la técnica de solarización con diferentes plásticos para controlar las malezas y facilitar el enriquecimiento de parches con plantas nativas en los agroecosistemas.
Genoveva Pignataro, investigadora del IIR del INTA Castelar, afirmó sobre la solarización que “esta alternativa simple y de bajo costo redujo en un 50% la aparición de malezas en los primeros cinco meses del ensayo”. La especialista detalló, “la solarización es una práctica muy eficaz para la desinfección de suelos y sustratos que aprovecha la energía solar para controlar las malezas presentes”.
Por su parte, la especialista Analía Puerta del Instituto de Floricultura indicó que “para implementar esta técnica es necesario laborear previamente el suelo que debe tener la humedad suficiente para activar las semillas de malezas y los microorganismos. La superficie a tratar se debe cubrir con un polietileno (plástico) transparente para permitir el ingreso de los rayos solares que generan el aumento de la temperatura. Esta superficie tiene que permanecer cubierta durante 30-45 días, durante el verano”.
Por Jorge Castro.
El precio de la carne vacuna alcanzó a U$S 5.79 la libra (0.454 kilogramos), el mayor nivel en EE.UU. en 7 décadas; y en los “steak houses” un bife de carne de un novillo de calidad trepó a U$S 10.98/libra, lo que lo convirtió en un artículo de lujo.
Todo esto ocurre porque los estados ganaderos del Centro-Sur y el Oeste norteamericano experimentan una aguda sequía crónica, que ha obligado a reducir sistemáticamente los rodeos, con la desaparición prácticamente total de los terneros de 400 kg o más.
El resultado es que EE.UU. tiene una demanda de más de 12 millones de toneladas de carne vacuna por año, y se ve obligado a importar no menos de 2 millones de toneladas, ante la carencia de una suficiente producción doméstica.
La Argentina, por su parte, exporta sus carnes al mercado estadounidense utilizando un cupo de 20.000 toneladas con un arancel de 10%.
La extraordinaria novedad para los intereses argentinos es que el presidente Donald Trump ha decidido multiplicarlas por 4 hasta alcanzar a 80.000 toneladas, lo que representa una cifra de más de U$S 6.000 millones. Este favoritismo se debe a que el mandatario norteamericano ha decidido respaldar por todos los medios a su principal aliado en América Latina, convertido en un eslabón esencial del nuevo orden global fundado en el comercio y las inversiones.
Con solo verlos pastar en un lote o comer en un corral, el productor ganadero puede decir que conoce como nadie a los novillos que engorda. Sin embargo, ese conocimiento se diluye a medida que esa carne se acerca al consumidor final. Por eso resulta clave que el productor pueda observar y aprender a mejorar la calidad de sus animales a partir del análisis de la res sin cuero.
Con ese objetivo, la Sociedad Rural de Jesús María (SRJM) organizó un block test que reunió a 105 novillos provenientes de establecimientos del centro y el norte de Córdoba, y del sur de Santiago del Estero.
La jura a campo de 21 lotes, integrados por cinco animales cada uno, concluyó con la evaluación al gancho de 21 reses, que fueron catalogadas como “muy aptas” y de “muy buena calidad”.
La prueba, de carácter esencialmente didáctico, se posiciona como una herramienta clave para que los productores comprendan el resultado industrial del trabajo genético realizado a lo largo del tiempo. “El objetivo del block test es acercar al productor a la industria, para que vea el resultado de la selección genética de mucho tiempo atrás y no solo de los últimos meses en el corral”, explicaron desde la organización.
Por Ignacio Iriarte.
Lance Zimmerman, del Rabobank, en un reciente informe, ante los altísimos precios de la carne vacuna al mostrador en Estados Unidos, pone la siguiente expresión en boca de los consumidores de ese país: “Estamos dispuestos a trabajar más para pagar un kilo de carne vacuna”.
Los consumidores de altos ingresos necesitan hoy en Estados Unidos solo 13 minutos de trabajo para comprar un kilo de carne picada -el corte más representativo-; los de más bajos ingresos requieren 57 minutos y los de ingresos medios, unos 31 minutos de trabajo. “Hay serias evidencias de que en los últimos años los consumidores están dispuestos a pagar más la carne vacuna en términos de sus propios ingresos”.
En el 2015, el precio promedio del kilo de picada era de U$S 13,8; puede estimarse que hoy es de U$S 18, pero a principios de los 2000 el salario horario promedio de los trabajadores (Labor Statistics Dept) era de U$S 17 y hoy es de U$S 36 por hora.