El veterinario Bernardo Cané condujo al Senasa en diferentes etapas históricas y durante varios años, muchas de ellas atravesadas por la crisis de la fiebre aftosa: su última etapa arrancó en 2001, cuando estalló la crisis por el ocultamiento de la enfermedad, según prueban algunos documentos que fueron revelados en estos días.
En un momento de cambios dentro del organismo sanitario, el médico veterinario habló con Bichos de Campo sobre el rol que debería cumplir el Senasa.
“En primer lugar quiero decir que lamento la salida de Pablo Cortese, una persona técnicamente intachable, honorable, quien recibió cartas documentos de tenor amenazante en su domicilio. Nunca vi que un administrado le mande una carta documento a sus auditores imponiéndole acciones y amenazándolo con acciones legales”, indicó.
Cortese, quien renunció al Senasa la semana pasada, quedó en medio de la guerra entre laboratorios por el mercado de la vacuna contra la fiebre aftosa. En el mercado argentino Biogénesis Bagó tiene una posición mayoritaria y Tecnovax quiere participar comenzando a importar esa vacuna.
En ese contexto, Cortrese fue reemplazado por la agrónoma Pilu Giraudo, que proviene de Aapresid. En la titularidad del Senasa tendrá varios frentes abiertos en todas las cadenas productivas y fuertes desafíos.