Por Ignacio Iriarte.
En los últimos 25 años, y mientras que la producción mundial de carne vacuna (según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) se incrementó un 23%, al pasar de los 50 millones de toneladas en 2000 a los 61,6 millones en el 2025, las exportaciones mundiales se incrementaron un 129%: pasaron de 5,9 millones de toneladas a 13,5 millones de toneladas este año.
En 2000, el 12% de la producción mundial de carne vacuna se vendía en el mercado internacional, y esa participación ha pasado al 22% en 2025.
Una proporción cada vez mayor de la producción mundial de carne vacuna se vuelca al mercado internacional.
La demanda internacional se impone y las exportaciones tienden a crecer a expensas del consumo interno en casi todos los países tradicionalmente exportadores.
En los últimos 20 años ha caído el consumo per capita de carne vacuna en Estados Unidos, Canadá, México, Reino Unido, Unión Europea, Brasil, Australia, Argentina, Uruguay, Paraguay, Nueva Zelandia, y siguen las firmas.
También ha caído el consumo por habitante en países tradicionalmente importadores, como Rusia, Corea del Sur y Japón.