El presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, destacó la infraestructura y el financiamiento en la lista de pedidos para el campo donde ya está en primera posición el reclamo por la quita de las retenciones.
Este fin de semana, la entidad, según informó, participó en distintas actividades que la llevaron a recorrer unos 5000 kilómetros. “De Corrientes a Santa Fe, Chaco, Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba, la SRA estuvo presente en seis encuentros que reflejan la diversidad, el esfuerzo y la potencia productiva del campo argentino”, expresó en un comunicado.
En Corrientes, la SRA participó de la 90ª Exposición de Ganadería, Agricultura, Granja e Industria. En Santa Fe, la entidad estuvo en la Expo Venado. La organización también asistió al 50° aniversario de la Sociedad Rural del Norte Chaqueño, en Chaco. Además, concurrió a la 79a. edición de Expo Junín, Buenos Aires; a la 82a. Exposición de Ganadería, Industria y Comercio de Federal, Entre Ríos, y a la 52a. Expo Agroindustrial y Ganadera de Vicuña Mackenna, en Córdoba. Pino estuvo en Entre Ríos, Chaco y Corrientes.
Según informó la SRA, Pino apuntó: “Hoy la agenda del sector tiene un reclamo muy concreto, que es avanzar hacia retenciones cero, pero también incorpora otros temas que son fundamentales para producir, como la infraestructura y el acceso al financiamiento. Y en este contexto también hay que valorar el esfuerzo de los productores, que pese a las adversidades siguen apostando a producir, invirtiendo y sosteniendo la actividad”.
El precio de la carne vacuna bajó en julio, tanto en las mediciones privadas como públicas, continuando así con el amesetamiento de los valores de los últimos meses, tras las fuertes subas que se registraron a principio de año.
Así quedó demostrado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del séptimo mes del año, en el cual los cinco cortes relevados mostraron caídas con respecto a junio.
El asado encabezó las bajas, con un retroceso del 1,3%, seguido por la nalga (-0,8%), la carne picada común (-0,7%), el cuadril (-0,2%) y la paleta (-0,1%).
Esto representó un alivio para la inflación, que, si bien en julio terminó siendo mayor a la del mes anterior, en este caso no contó con la presión de la carne, de fuerte incidencia en el rubro “alimentos y bebidas no alcohólicas”.
También reflejó la caída el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna (IPCVA), cuyo relevamiento mensual de 30.000 precio dio como resultado una caída del 0,7% en promedio, mientras que el incremento interanual se ubicó en 52,4%, casi 20 puntos por encima del 33,8% de la variación inflacionaria a junio.
El retroceso en los precios de la hacienda son la principal razón que explica esta merma. El informe detalló que el valor del novillito bajó 0,1%, mientras que el novillo retrocedió 2% y la vaquillona y ternera 1,1% respecto a junio, “En promedio el precio de la categoría liviana de consumo minorista su variación fue del -0.5% comparándolo con el precio del mes anterior”, sostuvo el IPCVA.
La agricultura y la ganadería dejaron de ser simples complementos para convertirse en sinergia, bajo una estrategia que da frutos, desde lo agronómico y lo económico.
Este es el camino que eligieron los productores que forman parte de la Chacra Sistemas Integrados Agrícolas Ganaderos de Aapresid (SIPAG), quienes buscan salir del manejo tradicional y decidir pensando en la integración. Para eso se apoyan en la precisión, medición de indicadores y datos concretos.
En plena ventana invernal, algunos miembros de la Chacra repasan cómo gestionan dos pilares clave bajo este nuevo enfoque: el pastoreo de cultivos de servicios y la recría pastoril en lotes agrícolas.
El manejo del pastoreo de invierno sobre los cultivos de servicios dio un giro estratégico en la búsqueda de optimizar tanto la producción de carne como la salud del suelo y el rendimiento de cultivos posteriores.
Rafael Zabaleta, integra una empresa que combina cría, recría, feedlot y agricultura, y donde los cultivos de servicios con doble propósito pasaron a jugar un rol central.
El esquema se apoya en mezclas de 80% avena y 20% vicia, sembradas de manera escalonada entre principios de febrero y principios de marzo en una proporción 80-20 para distribuir la oferta de forraje durante el otoño e invierno.
Durante años, la lógica fue pastorear a fondo para aprovechar la mayor cantidad posible de biomasa. Pero con lo aprendido en la Chacra, el paradigma cambió.