Los futuros de soja operan con pérdidas, mientras el mercado aguarda la evolución del acuerdo comercial entre Washington y Beijing. Los contratos de maíz registran ganancias, impulsados por el alza del petróleo y los metales preciosos. Los futuros de trigo exhiben caídas presionados por los abundantes suministros mundiales y la dura competencia en el mercado mundial.


