Especialistas coincidieron en que la innovación, la digitalización y el trabajo colaborativo son hoy motores indispensables para transformar empresas, clubes y organizaciones. Esa fue la idea central que atravesó la cápsula de Innovación CREA-Endeavor durante el último Congreso de CREA, donde se habló de las estrategias y experiencias, y de qué forma estas se adaptan a un escenario cada vez más competitivo.
María Julia Bearzi [Endeavor] Juan Manuel Baruffaldi [Deep Agro], Jairo Trad [Kilimo], Alejandro Larosa [Biond Agro], Tomás Liceda [Telecom], Ignacio Villarroel [River Plate] y Gabriel Tinghitella [CREA] explicaron cómo sus compañías se reinventan y redefinen su modelo para seguir liderando en cada uno de sus sectores.
Tinghitella explicó que desde CREA ya se están testeando nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura, la ganadería y la lechería en condiciones reales de uso. El objetivo, señaló, es que las empresas puedan validar sus desarrollos directamente en los campos de productores y, al mismo tiempo, recibir un feedback genuino de los usuarios finales. “Queremos que tengan la confianza de que ese proceso de testeo está conducido por CREA, que es un actor neutral y muy objetivo”, destacó.
El negocio de la industria frigorífica pasa por faenar en cantidad y vender muchos kilos de carne. La rentabilidad se obtiene en el volumen y no tanto en la diferencia que se le pueda hacer al precio por kilo.
Esa estrategia fue determinante para que, durante los últimos dos años, las fábricas pudieran mantenerse a flote. Tanto en 2023 como en 2024 se vendieron a los frigoríficos cantidades altas, cercanas a los 14 millones de cabezas, y este año se alcanzaría un nivel similar. La previsión es que, de ese modo, se pueden licuar los costos crecientes y además pelearla cuando el mercado interno o el externo no traccionan.
Sin embargo, en los industriales hay preocupación porque la alta faena es un indicador de que no hay retención de vientres y que, por lo tanto, no crecerá en el futuro la producción de novillos y novillos. Para que ello suceda, no alcanza solo con rentabilidad y buenos precios.
“Este escenario de precios y rentabilidad positiva alienta a la producción ganadera, pero la posibilidad de inversiones se ve limitada por la falta de créditos a tasas razonables. El stock ganadero cayó en los últimos dos años, el sector necesita de políticas de promoción que faciliten la reposición de ganado y la productividad de la cría, recría y engorde”, expresó Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales (Fifra).
Lo que empezó en el club de robótica de la escuela, hace varios años, terminó convirtiéndose en un desarrollo tecnológico que hoy despierta el interés de productores, técnicos y empresas del agro. En el pasillo central del Congreso CREA en Tecnópolis, Nehemías Vecino, de 18 años, y Gustavo Martín, de 17, mostraban un prototipo armado con caños, cables y un pequeño panel solar. A cada rato se acercaba alguien a preguntarles qué era esa estructura y ellos respondían con entusiasmo, casi como si disfrutaran repetir una y otra vez, la explicación: “Es un freatímetro automatizado, mide el nivel de la napa freática en tiempo real y envía alertas por mensaje de texto o a través de una página web”. Sirve para tomar decisiones sobre los cultivos por sembrar como también para estar atentos a riegos de inundaciones.
Ambos son alumnos de sexto año de la Escuela Técnica N°1 de Carlos Casares y llegaron a Tecnópolis convencidos de que su proyecto puede ser útil en el campo. El partido de Carlos Casares, en el noroeste bonaerense, convive desde hace años con la problemática de los excesos hídricos. Este año, con la gran cantidad de precipitaciones, la situación es más compleja: unas 111.000 hectáreas están afectadas por anegamientos, lo que complica tanto la producción agrícola como la vida cotidiana en pueblos donde las calles de tierra se vuelven intransitables cada vez que llueve.
La Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) inauguró el último viernes el primer laboratorio universitario de agricultura de precisión del país.
Según informó la UNLZ, se trata de “un espacio único en su tipo que integra, en un mismo lugar, todas las tecnologías aplicadas al proceso productivo, desde la implantación de un cultivo hasta la cosecha”.
Estuvieron presentes autoridades provinciales, municipales, del sector empresario y de la comunidad universitaria.
Desde la Universidad también remarcaron que la puesta en marcha fue posible gracias al aporte de empresas líderes del sector como Acronex, Arag, CNH Argentina, Crucianelli, Leaf Agrotronic, PTX, Metalfor, Oitana, Ratto Hermanos y Venturino, que colaboraron con equipamiento y tecnología de punta.
El nuevo espacio cuenta con simuladores de última generación para siembra, pulverización y control en tiempo real, cabinas de maquinaria con monitores internos y externos, y aplicaciones que permiten visualizar las prácticas a distancia, incluso desde otras provincias.
También un brazo extendido para simuladores de fertilización en escala real.