Por Ignacio Iriarte.
Una oferta ganadera restringida por la incertidumbre, un consumo que retrocede y una exportación que aguarda los cambios en la política cambiaria que vendrían después de las elecciones rigen el escenario comercial.
Los embarques se están recuperando mes a mes, pero este promisorio panorama está condicionado por el eventual cambio de la política importadora para la carne vacuna de China, que se dará a conocer en noviembre. La demanda internacional presenta una gran firmeza, pudiéndose afirmar que “hay vida fuera de China”.
Si se toman los principales insumos ganaderos, y expresándolos en kilos de novillo (según el Mercado Agroganadero de Cañuelas), para septiembre de los años 2019 a 2025 se observa que el gasto en personal se ubicó en septiembre último un 16% por debajo del promedio de los años 2019-2024; una hectárea de pastura requirió un 21% menos de kilos de novillo que en los años 2019-2024 y para hacer una hectárea de verdeo de invierno se necesitó un 22% menos de kilos.