Por Ignacio Iriarte.
El comienzo del año para el mercado de la carne se vio tensionado por una demanda de faena más corta de lo habitual, con 150 mil toneladas menos que en 2025 y por los precios que siguen en aumento, los más altos de las últimas siete décadas.
En los años recientes, la faena diaria (faena mensual/días hábiles) tocó un mínimo de 50.800 cabezas por día en 2017 (año de recomposición del rodeo vacuno) y un máximo de 58.700 cabezas por día en 2023, año de liquidación a causa de la seca.
Durante 2025, con una faena de 13,6 millones de cabezas, el promedio diario fue de 55 mil cabezas; pero, a partir de septiembre último, este índice cayó sensiblemente, para promediar en el último cuatrimestre del año unas 54.700 cabezas diarias, un 7% menos que en igual período del año anterior.
En enero del 2026, la faena cae a sólo 48.300 cabezas/día, un 8% menos que en enero del año pasado, y esta tendencia fuertemente bajista se sostiene en el mes de febrero que está terminando.
En números absolutos la faena mensual, que fue de 13,9 millones de cabezas en 2024, cayó a 13,6 millones (2,5%) en el año 2025 y caería a 13,0 millones durante el corriente año.
La producción de carne, moderada en su caída por la mejora en el peso medio por animal faenado, podría caer menos que la faena, totalizando en el 2026 los tres millones de toneladas, unas 150 mil toneladas menos que en 2025.