La industria frigorífica refleja el rumbo de la economía argentina, con un sector -el de mayor eficiencia y capacidad financiera- destinado a crecer, y otro sentenciado a la desaparición. Entre los primeros están las empresas habilitadas para la exportación, que podrán aprovechar los excelentes precios internacionales de la carne y el buen posicionamiento de la Argentina en ese rubro. Entre los segundos se cuentan, por ejemplo, el frigorífico San Roque, de Morón, el frigorífico Pico, de La Pampa, y La Taba, del norte de Córdoba, que en las últimas semanas tuvieron que reducir drásticamente la cantidad de empleados o, directamente,…