Tras la reglamentación de la Ley de Modernización Laboral, que en uno de sus capítulos estableció una alícuota reducida de IVA para la energía utilizada en sistemas de riego agroindustrial, en el sector celebran que ya comenzaron a llegar facturas con ese beneficio aplicado. En este contexto, además, se puso en marcha el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), que incorpora herramientas fiscales como la amortización acelerada. Con este combo, en el sector proyectan un crecimiento significativo en la superficie bajo riego, que hoy ronda los 2,1 millones de hectáreas, lo que representa entre el 5% y el 6%…