El viernes pasado Roberto Mondino concretó un remate de 11.000 cabezas, con un volumen que incluyó vientres, invernada y hacienda para faena. La subasta dejó una señal clara: el negocio ganadero se mantiene firme, con valores sostenidos en casi todas las categorías, aunque con un límite evidente cuando se analiza el eslabón más sensible de la cadena, la cría. En vientres los precios fueron buenos. Una vaquillona preñada se movió en torno a los 2,5 millones de pesos, con operaciones entre 2,4 y 2,6 millones, mientras que una vaca con cría nueva llegó hasta los 4 millones. Son valores que…