CÓRDOBA.- La empresa de maquinaria agrícola Metalfor, especializada en pulverizadoras autopropulsadas, planteó un recorte del 70% de su planta de personal que es de unas 600 personas. A un mes de despedir 35 personas de su fábrica de Noetinger, tras autorizarlos a ver el partido del Mundial contra Egipto, la compañía cerró formalmente el procedimiento preventivo de crisis marco en el cual propuso el achicamiento de plantilla que fue rechazado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). La sede de la firma está en Marcos Juárez.
Con el cierre de esa instancia administrativa, comienza una nueva etapa en la que la empresa deberá tomar decisiones claves sobre su futuro. Si bien tiene un plan de retiros voluntarios en marcha no cuenta con los recursos para pagar las propuestas. Tampoco están los sueldos al día; pagan por tramos y con atrasos.
Fuentes que siguen el tema explicaron a LA NACION que la empresa tiene dos pedidos de quiebra y estaría resuelta a presentarse en concurso, por eso la necesidad de achicar antes el plantel. Una vez comenzado ese proceso, no lo puede hacer. Hasta el momento los directivos de Metalfor mantienen el silencio y no responden a las consultas.
Carlos García, abogado de la UOM, explicó que el cierre del proceso preventivo de crisis no habilita automáticamente a la empresa a disponer despidos por fuerza mayor sobre la base de los argumentos presentados durante esta instancia.
Metalfor fue fundada por Luis Dadomo en 1974, en El Fortín. En 1993, por su crecimiento se mudó a Marcos Juárez. En 2002 desembarcó en Brasil y en la misma época compró la explanta Araus, en Noetinger, a donde ahora se registraron los despidos. En 2017 la empresa y todos sus activos pasaron a manos de la compañía metalúrgica, también cordobesa y de capitales nacionales, Bertotto Boglione.
El silencio predominó durante la asamblea realizada ayer luego de la llegada de los telegramas de despido. La incertidumbre, que desde hace meses atravesaba a los trabajadores de la planta La China de Granja Tres Arroyos (GTA), dio paso al desánimo y a la bronca, contaron. Si bien en la empresa señalan que son solo 269 despedidos, sumado a otras desvinculaciones y renuncias, en el gremio aseguran que la cifra superaría los 400 despidos, casi la mitad de la dotación de la planta, según señalaron que les informaron en Recursos Humanos de la planta. El conflicto sumó un nuevo capítulo y profundizó una crisis que ya golpea de lleno a la ciudad entrerriana de Concepción del Uruguay. En tanto, el gobierno entrerriano dictó la conciliación obligatoria y ordenó a la compañía la reincorporación de los despedidos.
La empresa comunicó los despidos de 269 operarios invocando el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que contempla situaciones de falta o disminución de trabajo no imputables al empleador y habilita el pago del 50% de la indemnización. En los telegramas sostuvo que atraviesa “circunstancias extraordinarias y ajenas a su voluntad” que afectaron el normal funcionamiento de la actividad. En ese sentido, fuentes de GTA dijeron que “se continúa trabajando con los acreedores en la adhesión a la propuesta de reestructuración, mientras sigue analizando distintas alternativas para salir de la situación por la que está transitando”.
“Las restricciones en el funcionamiento de las plantas y los despidos que se dieron en los últimos días son parte de esta situación”, informaron.
En este contexto, la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social de la provincia de Entre Ríos dictó la conciliación obligatoria e intimó a la firma a reincorporar en forma inmediata a los trabajadores que se encuentren en situación de despido. “Quedan intimados a abstenerse de tomar represalias de cualquier tipo con el personal representado por la entidad sindical, ni con ninguna otra persona, en relación al diferendo aquí planteado”, dijeron. En esa línea, fijó audiencia de conciliación para el jueves 20 de agosto de 2026 a las 12 en la capital provincial.
Luego de que un organismo de los Estados Unidos ordenara el retiro de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina porque la mercadería había sido distribuida comercialmente antes de completar la reinspección obligatoria de importación, el Gobierno aclaró que el episodio respondió a un incumplimiento administrativo ocurrido en ese país y aseguró que las exportaciones argentinas continúan desarrollándose con normalidad.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó el retiro obligatorio de la mercadería. En tanto, según precisó el gobierno argentino, “no se trata de un problema de inocuidad, contaminación o calidad del producto, la situación respondió a un incumplimiento administrativo por parte del importador dentro del proceso de importación en Estados Unidos”.
La firma importadora emitió una carta en la que reconoció que se trató de un error administrativo ocurrido en Estados Unidos y aclaró que la situación no tuvo relación con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario o de inocuidad argentino.
La carta fue compartida con el Meat Import Council of America (MICA), con el objetivo de brindar claridad sobre las circunstancias del incidente. Desde el Gobierno remarcaron que el episodio no afecta el comercio de carne vacuna entre ambos países y que los embarques argentinos hacia Estados Unidos continúan con normalidad.
Tal como se informó, el hecho no implicó ningún castigo para el frigorífico que abasteció la carne ni tampoco problema alguno para las exportaciones, que siguen su curso.