La ganadería termina un año soñado y arranca otro con buenas perspectivas productivas y comerciales. La demanda interna de carne vacuna siempre dice presente y, según prevé el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la exportación crecería 7%. Esto se va a dar en un contexto de poca oferta de hacienda, lo que estaría garantizando precios otra vez altos para los productores.
Como si fuera poco, el consultor ganadero Víctor Tonelli afirmó que la ganadería argentina ya ingresó en un nuevo ciclo de retención y recomposición de stocks, un proceso que comenzará a sentirse con fuerza en 2026, con menos hacienda para faena, una consecuente caída en la producción de carne y cambios productivos que, a su vez, abren un panorama más alentador para el mediano plazo.
“Para mí ya hemos iniciado el proceso de recomposición de stocks, lo que se da a conocer como ciclo de retención”, sentenció Tonelli, y explicó que el punto de partida se dio hacia el último trimestre de este año.
Según el analista, “el resultado electoral (con el triunfo del oficialismo en octubre) disparó el inicio del ciclo de retención”, en un contexto que encontró al productor con “abundante oferta forrajera” y precios que incentivan a sumar kilos.