Los precios internacionales de los fertilizantes, si bien mantienen una tendencia alcista, experimentaron un amesetamiento esta semana a causa de factores estacionales propios de la época.
La oferta global de urea continúa ajustada para los embarques por concretar en marzo próximo, mientras que la reanudación gradual del suministro de gas en Irán introduce un factor bajista potencial hacia el segundo trimestre. En paralelo, las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el encarecimiento del gas en Europa agregan factores de incertidumbre.
“En India la compañía RCF recibió veinte ofertas en la licitación de compra de urea por un total de 3,07 millones de toneladas, aunque se estima que el volumen realmente competitivo es sensiblemente menor. Las expectativas de adjudicación se ubican por encima de los 500 u$s/tonelada CFR, lo que sostendría retornos firmes para proveedores del Golfo”, señala el informe semanal de la consultora IF Ingeniería en Fertilizantes.
Irán reanudó gradualmente producción tras casi dos meses de restricciones de gas, aunque la normalización plena dependerá de la estabilidad operativa y del contexto geopolítico.
“En EE.UU. la demanda continúa activa de cara a la ventana estacional de primavera, con barcazas negociadas para marzo y expectativas de mayores importaciones, aunque el clima adverso podría demorar aplicaciones”, apunta el informe.
Sequías e inundaciones son dos de los grandes factores de riesgo de la producción agraria, y en momentos en que las recientes lluvias atenuaron, pero no disiparon del todo, los problemas de escasez de agua en algunas regiones del país, el Senado aprobó en la semana un proyecto que busca favorecer las inversiones en equipos de riego y otros implementos que apuntan en particular al sector agropecuario.
A eso se refirió el exsubsecretario de Producción del Ministerio de Economía de la Nación, Santiago Migone, en un posteo en la red social X en el que destacó el fuerte aumento de la importación de equipos de riego.
“El año pasado fue récord en importación de equipos de riego. En 2024 se redujeron los aranceles del 12% al 2%. No somos conscientes de lo que puede cambiar el país con inversión masiva en riego”, escribió Migone, que hasta mediados de 2025 integró el equipo económico y se alejó, según circuló en ese momento, debido a que el congelamiento de las remuneraciones en el sector público había llevado muy abajo los ingresos de los funcionarios. Posteriormente, con la salida por “temas personales” de otros dos funcionarios del área, Economía avanzó en la simplificación del área
Migone subrayó también un aspecto incluido en el texto del proyecto de “Modernización laboral” que la Cámara de Diputados aprobó en la semana y que el gobierno buscará el próximo viernes convertir en ley en una sesión del Senado.
Una pareja de ancianos llega a la plaza de Tilcara. Hay cierta rusticidad en su vestir y en su andar, tanto que puede presumirse vienen de algún campo cercano de la Quebrada de Humahuaca, en la provincia de Jujuy. Una luz de interés se deja entrever en sus rostros cuando se acercan a una mesa donde se exponen diversos cultivos andinos, como quinuas, maíces, kiwichas (amarantos), papas y otros tubérculos como ocas y ullucos.
Las manos de los ancianos, como las de un chico, no pueden resistirse a tocar el contenido que se halla en los pequeños cuencos de arcilla que dispusieron técnicos del INTA para exponer en una feria local. La magia de ese encuentro inesperado se sostiene unos segundos más. Los ojos se llenan de sorpresa, las manos siguen inquietas, hasta que uno de ellos levanta la mirada y dice, como excusándose: “estas eran nuestras vaquitas, con esto jugábamos cuando éramos chicos”.
Es que sí, el parecido de algunos porotos andinos con ciertas razas bovinas es evidente. Blancos con manchas negras, negros con veteados blancos y marrones, otros algo rojizos, azulados, son tantos los colores y las formas que muchos porotos podrían perfectamente simular ser un rodeo en el juego de un niño de campo.
Luego de conversar un rato, la pareja se despide con una ancha sonrisa y unas cuantas semillas en los bolsillos. Todo es tan diverso que entre las variedades de porotos multicolores se distinguen unas más pequeñas y esféricas que son conocidas como “ñuñas”.
Ubicada en el centro geográfico del país, la provincia de La Pampa es uno de los territorios entre los cuales se asienta una parte de la producción de commodities y carnes que conforman los abultados números de la participación del agro en la economía argentina.
Es también, al menos desde su nombre, el viaje inmediato hacia aquello que se suele asociar con el potencial productivo del campo y el desarrollo de las tecnologías aplicadas al mundo rural.
Aquello de “pampa” se corporizó en una provincia que es actualmente la octava en superficie nacional, pero que en el ranking de posiciones de población cae al puesto 22. Solo Santa Cruz y Tierra del Fuego tienen menos habitantes que La Pampa.
De fondo, también, no cesan las disputas con Mendoza por el agua del río Atuel y las manifestaciones públicas -y cruzadas- desde ambas gobernaciones. La Pampa acusa a la provincia cuyana del impacto socioeconómico de no contar con el debido caudal del río que atraviesa ambos territorios.
En ese marco, el generar cadenas de empleo sostenibles y atractivas es el gran desafío de las articulaciones público-privadas que existen en la región.
Marcos Pereda, actual vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), y sus hermanos (Matilde y Celedonio) se desprendieron de unas 24.000 hectáreas de campos en la provincia de Buenos Aires. Se las vendieron al Grupo Faro Verde, una firma con oficinas en Tandil que, además de estar en la producción agropecuaria, trabaja en otros rubros, como hoteles y real estate. Su director es José María Larocca, un referente del deporte ecuestre que ha participado en varios Juegos Olímpicos.
Según pudo saber LA NACION, la negociación, finalizada el jueves pasado, tuvo un proceso de unos 6 a 7 meses. Sin embargo, ya hacía unos 3 o 4 años que los hermanos habían resuelto el tema con foco en una planificación familiar. En rigor, Pereda le dijo a LA NACION que se trata de una “decisión familiar” y que esta operatoria se hizo “pensando” en las nuevas generaciones. Pereda anticipó que buscará llevar adelante nuevos proyectos en el sector. La firma de Pereda que vendió las tierras es SA Explotación de Campos y Montes del Río Bermejo.
Ante una consulta de este medio, no se brindó ningún detalle del monto involucrado en la transacción. Sin una referencia oficial sobre este punto, este medio preguntó a fuentes del mercado agropecuario, que señalaron que, por las características del negocio, la operación se habría aproximado a los US$100 millones. En efecto, con las 24.000 hectáreas están incluidas miles de cabezas de ganado.
Las lluvias registradas durante el otoño-invierno 2025 en el sur de la provincia de Buenos Aires dejaron perfiles de suelo bien cargados de agua y promovieron un rebrote primaveral excepcional. Este escenario generó una oferta de forraje superior a la habitual en campos ganaderos, abriendo una oportunidad para planificar reservas que permitan sostener la producción en períodos de escasez.
En la Cuenca del Salado, una de las principales regiones ganaderas del país, los sistemas productivos se apoyan fuertemente en pastizales naturales. Sin embargo, la disponibilidad de forraje varía a lo largo del año y entre campañas, lo que suele provocar déficits o excesos vinculados a la variabilidad climática.
“Pastizales y pasturas, que concentran el 60 % y 70 % de su producción anual en esta época, aprovecharon esta situación, acumulando más forraje de lo habitual, generando una oportunidad interesante para la confección de reservas, que podría permitir a los productores capitalizar parte de los beneficios climáticos naturales de este buen año forrajero”, destacó José Otondo, investigador del INTA Cuenca del Salado.
Según los especialistas, en un contexto de variabilidad climática e intensificación productiva, la confección de reservas permite transferir alimento hacia épocas críticas, reducir riesgos y mejorar el manejo del recurso forrajero. Además, puede ser una herramienta para controlar la floración de forrajeras o malezas y, en algunos casos, generar excedentes comercializables.
La segunda mitad de febrero marcó un punto de inflexión para el régimen hídrico de la región núcleo. En apenas siete días se acumularon en promedio 64 milímetros, con registros que superaron los 60 mm en amplias zonas y picos que rondaron los 100 mm en sectores puntuales. Sin embargo, el alivio llegó acompañado de tormentas de gran intensidad, con ráfagas y caída de granizo que afectaron unas 400.000 hectáreas, relató el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. Agua bendita para algunos, y maldita para otros.
Las precipitaciones de las 24 horas previas del jueves 19 dejaron acumulados incluso superiores a los del fin de semana largo, aunque con una distribución más concentrada, precisaron desde la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR. En el noroeste de la región, especialmente en el sudeste cordobés, se registraron marcas sobresalientes: Idiazábal acumuló 98 mm, Bengolea 87 mm y Bell Ville 84 mm. En el noreste, Montes de Oca reportó 90 mm.
Según explicó el consultor Alfredo Elorriaga, el cambio de quincena permitió el desplazamiento hacia el este del sistema de alta presión semiestacionario que venía bloqueando el ingreso de precipitaciones. El ingreso de aire cálido y húmedo del norte chocó con una masa de aire frío proveniente del sudoeste patagónico, generando un fuerte contraste térmico que derivó en tormentas de gran violencia.
La Bolsa advirtió que la inestabilidad continuará durante los próximos días. Desde este sábado 21 se prevén chaparrones aislados e intermitentes hasta el lunes 23, lo que podría seguir sumando milímetros en una etapa crítica para la definición de rindes de la soja.
Ahora sí no es aventurado afirmar que la Argentina va rumbo a una cosecha récord de 150 millones de toneladas, aproximadamente, lo que representa un salto interanual del 10% en producción de granos. Y con firmes chances de superar al mayor registro hasta ahora, alcanzado en la campaña 2018/2019, con 141,50 millones de toneladas.
El factor determinante, para los resultados agrícolas (y para las perspectivas económicas de todo el país), vino como siempre de la mano de las lluvias, que si bien fueron heterogéneas cayeron distribuidas en varios lugares, muchos de los cuales eran donde más se requerían para fortalecer la perspectiva de rindes por hectárea, que hasta la semana pasada tenía un inquietante signo de interrogación.
Las lluvias reconfiguraron el escenario ambiental en la región núcleo agrícola de la Argentina. Los registros más altos se dieron en Huinca Renancó (128,6 mm) en Córdoba; Tilisarao (118) en San Luis; Bernardo de Irigoyen (96 mm) y Bouquet (87 mm) en Santa Fe; en Buenos Aires se destacó General Pinto (38 mm).
Según el reporte de la Bolsa de Comercio de Rosario, “las lluvias cambiaron el pulso productivo en la zona núcleo, porque los acumulados más importantes se registraron en el área que hasta hace días concentraba el mayor déficit hídrico".
La zona con epicentro en Rosario registró 54,6 mm”, y como en “un tándem de Lioneles”, detrás de la ciudad natal de Messi se anotó Pujato, la cuna de Scaloni, con 52,2 mm Rufino, en la punta de la bota que linda con las provincias de Córdoba y Buenos Aires anotaron 44 mm Y Godeken sumó 40 mm, mientras que en General Pinto y Bigand se midieron 38 mm “Cambia el aire”, señalaron los técnicos en las zonas donde se superaron los 40 mm. Aclararon que “es muy pronto para ver el impacto en los cultivos, pero es un cambio tremendo”.
En la recta final que conduce a la cosecha, el precio del girasol no baja, sino que muestra tendencia alcista: se ofrecen 340+20 dólares por tonelada disponible y 360+40 dólares para los contratos con entrega a mediados de año. “Estamos observando altos valores del girasol, a pesar de transitar la etapa de precosecha en la zona agrícola central y sur de la Argentina, y ante la expectativa de una producción que podría alcanzar un récord de 6 millones de toneladas. A pesar de este escenario holgado, los precios mantienen una tendencia ascendente”, afirma Carlos Pouiller, director de AZ-Group.
La firmeza está sustentada principalmente por dos factores. Por un lado, el mercado internacional muestra una cotización firme del aceite de girasol. “Durante el mes de enero se registró un incremento significativo de precios, impulsado fundamentalmente por la merma productiva en Ucrania, uno de los dos principales exportadores mundiales de semilla y aceite de girasol, y por el agravamiento del conflicto bélico.
Los bombardeos rusos sobre instalaciones portuarias y de almacenamiento de Ucrania han generado incertidumbre respecto del flujo comercial de aceite hacia Europa y a otros destinos”, alerta Pouiller.
ENADO TUERTO.- En un escenario de recuperación productiva y mayor previsibilidad económica, el agro argentino enfrenta tres desafíos centrales para consolidar una nueva etapa de crecimiento: más competencia en biotecnología, menor presión impositiva —con especial foco en las retenciones— y un clima que, como siempre, puede inclinar la balanza para bien o para mal. Así lo planteó Manuel Rosasco, gerente general de Stine Argentina, una empresa de semillas de origen estadounidense, al analizar el momento del sector y las condiciones necesarias para dar el salto en productividad.
“A nivel mundial el mercado de semillas está bastante estable. Venimos de un muy buen año de Estados Unidos, de lo que fue la cosecha”, señaló a LA NACION. En la Argentina, describió un arranque de campaña prometedor, con “una siembra increíble al inicio”, aunque luego impactó “ese famoso soplete de enero que bajó la estimación que había a cosecha”.
Pese a ese ajuste climático, Rosasco se mostró optimista. “Si el año pasado lo consideramos creciente y mejor de lo que veníamos, a este año lo veo un escalón también más arriba, hablando de los dos principales cultivos que son soja y maíz”, afirmó.
Con la mirada puesta en el mediano plazo, anticipó un escenario favorable si se profundizan cambios estructurales. “Para el ciclo 26-27 veo, no solamente para la firma, sino para el mercado argentino, una proyección totalmente positiva en cuanto a regulaciones y en sacar el pie arriba al productor por el lado de retenciones y carga impositiva, porque son factores fundamentales para que el productor pueda apostar a maximizar su rendimiento”, sostuvo.