RIACHUELO, Corrientes.-Con la orden de jura a la vista, la escarapela puesta y el mate pasando de mano en mano, los productores siguen atentos cada animal que entra a pista en el arranque de las juras Braford de Las Nacionales, la muestra ganadera que organiza Expoagro y reúne en la Sociedad Rural de esta provincia a las principales razas bovinas del norte del país. Lo que se percibe este 25 de mayo va más allá de la exposición: el buen momento que vive la ganadería empieza a traducirse en más intención de inversión, más consultas por vientres y hasta productores que vuelven a pensar en sumar vacas en campos que se habían volcado a la agricultura. Y, en paralelo, crecen las expectativas de que después de la baja de retenciones anunciada la semana pasada para los granos, el Gobierno avance también con una reducción para la carne vacuna (novillo) que tributa el 5%.
La muestra, que se desarrolla hasta el viernes, reúne también a las razas ganaderas Brangus y Braford y a la equina Caballos Criollos, además de remates, actividades técnicas y juras con más de 1.000 ejemplares y unas 55.000 cabezas previstas para subastas durante toda la semana.
“Hace años que no nos pasaba que llamaran preguntando por vientres. Ahora llaman para consultar si hay oferta, y no solo gente que está hace mucho en la actividad, sino también productores nuevos entrando al negocio o poniendo algunas vacas en sectores del campo que tenían menor aptitud agrícola”, contó Mauricio Groppo, presidente de la Asociación Argentina de Brangus.
Con las juras de la 24° Exposición Nacional Brahman, este domingo comenzaron las NACIONALES 2026, con la fuerza de Expoagro edición YPF Agro. El evento reúne la mejor genética Brahman, Braford, Brangus y de Caballos Criollos en el predio de la Sociedad Rural de Corrientes. Durante el domingo se conocieron los grandes campeones Brahman que fueron para las cabañas Jota Jota y Los Yeyos, ambas de la provincia de Formosa.
Un total de 105 reproductores Brahman participaron de la primera jornada de actividades en la Pista de Juras Biogénesis Bagó ubicada en uno de los galpones bajo techo que tiene el predio de la SRC, en la localidad de Riachuelo. Helmut Klassen, criador llegado desde la vecina República del Paraguay, fue el jurado encargado de clasificar cada categoría que pasó por la pista, con animales de cabañas provenientes de Corrientes, Formosa, Chaco, Santa Fe, Salta y Santiago del Estero, entre otras provincias.
Por la mañana se realizaron las juras de los animales a corral, tanto hembras como machos, en conjuntos e individuales. Allí pudo verse una excelente calidad y el trabajo de las cabañas en la búsqueda de un biotipo Brahman pensado para la ganadería moderna: moderación, funcionalidad, aptitud materna y características reproductivas, algo en lo que viene trabajando intensamente la Asociación Criadores Brahman de Argentina (ACBA) y que fue destacado por el jurado de la jornada.
Una importante cantidad de público presenció las juras en las tribunas y espacios alrededor de la pista, reconociendo el trabajo de los criadores y cabañeros que presentaron los excelentes animales que pasaron por la pista.
“Cuando volvió del viaje ya estaban los animales en el campo y la represa cavada”. A Natalia Auat todavía le queda grabada esa escena. Su marido en ese momento había salido a uno de esos viajes de capacitación organizados por marcas de maquinaria agrícola y ella aprovechó para hacer algo que venía pensando hacía tiempo: meter hacienda y arrancar el proyecto ganadero que soñaba. “Fue medio de golpe, pero así empezó todo”, recuerda en Corrientes, adonde viajó para participar de Las Nacionales, la exposición ganadera que organiza Expoagro en la Sociedad Rural local.
Lo que había arrancado casi como una jugada silenciosa fue ganando cada vez más lugar en su vida. Hoy, además de ser licenciada en Psicología infantojuvenil y seguir ejerciendo, Auat está al frente de la cabaña Las Higueras, vinculada a la firma La Leonor SRL, en Santiago del Estero, donde desarrollan ciclo completo, feedlot y comercialización de carne. También participa de exposiciones ganaderas y divide sus días entre el consultorio y el campo, dos mundos que con el tiempo terminaron complementándose.
El vínculo con el campo le viene desde chica. Es hija de carnicero y creció rodeada de animales. Su papá tenía hacienda y administraba campos donde, como parte de pago, le dejaban meter sus propios animales para engordarlos. “De ahí conozco todo esto”, cuenta.
Nunca terminó de irse del todo de ese mundo. Como en el pueblo donde vivía no había secundario, tuvo que mudarse a Santiago capital para seguir estudiando. Ahí terminó el colegio, estudió Psicología, hizo la especialidad y armó su consultorio, siempre trabajando con chicos. Pero la idea de volver al campo seguía apareciendo. “Quiero volver a mis orígenes, a lo que cuando era chica vivía en mi casa”, recuerda que pensaba cada vez más seguido.
“No fue una decisión puntual ni un cambio brusco”, reflexiona Juan Cruz Tibaldi, agrónomo y productor Aapresid que condensa en una frase toda una forma de hacer agricultura. “Fue un proceso de muchos años, con aprendizajes y ajustes. Un sistema que se fue construyendo en el tiempo”.
No hay un “antes y después” claro. Lo que hay es algo más difícil de contar —y más interesante—: una evolución silenciosa, donde el suelo pasó de ser un recurso más para convertirse en el eje que ordena cada decisión y aporta estabilidad.
Cerca de Sastre, en el centro-oeste de Santa Fe, el planteo en el establecimiento familiar de los “Tibaldi” combina agricultura con lechería. Pero la clave no está en las actividades, sino en cómo se integran.
“Más que pensar en agricultura y ganadería por separado, siempre buscamos que el sistema funcione como un todo”, cuenta Juan Cruz. “Las rotaciones, los cultivos de servicios, las pasturas, la cosecha y el pastoreo no son prácticas aisladas, sino herramientas que se articulan”.
Esa lógica permitió algo que no siempre se valora: empezar a depender menos de insumos externos y más del funcionamiento interno del sistema. La diversidad, la integración y la intensificación no aparecen como conceptos teóricos, sino como decisiones concretas en cada lote. Y en ese esquema, los cultivos de servicios (CS) empezaron a ocupar un lugar central.