La discusión por el futuro del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) sumó un nuevo capítulo con la publicación de dos posiciones antagónicas dentro del propio sector frigorífico. Mientras la Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (CAFRISA), que agrupa a más de 20 plantas de consumo y exportadoras de la provincia, salió a reclamar que se preserve el esquema vigente de aportes, la Cámara Argentina de la Industria y Comercio de la Carne (CAINCA) planteó exactamente lo contrario, es decir, que la contribución al Instituto deje de ser obligatoria y pase a depender de la voluntad de cada empresa.
La polémica se inscribe en la ofensiva del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, que impulsa un proyecto para modificar el sistema de financiamiento previsto por la ley 25.507, la misma norma que en 2002 dio origen al IPCVA tras la crisis de la fiebre aftosa y el cierre de los principales mercados externos para la carne argentina.
Desde CAFRISA se expresó la necesidad de que cualquier reforma se analice “con una visión integral y sectorial, evaluando especialmente su impacto sobre las acciones que el Instituto desarrolla en beneficio de productores e industria”. La entidad recordó que el IPCVA nació “del trabajo y consenso de todas las entidades de la producción y la industria”, plasmado en la ley 25.507, y subrayó que su conformación público-privada, con participación del gobierno nacional y controles de auditoría interna y externa, le otorga transparencia al sistema.
Para los frigoríficos santafesinos, la promoción internacional, la apertura de nuevos mercados, la participación en ferias, la capacitación y el acceso a información confiable son herramientas centrales para la competitividad del sector, algo que la Cámara dice conocer “por su propia experiencia institucional” tras años de trabajo en las distintas comisiones del Instituto y en el consejo asesor, donde participan más de 40 entidades vinculadas a la producción y la industria.
En las últimas semanas, dominaron en general las malas noticias para la maquinaria agrícola, fundamentalmente a través de informes que enfatizaron la pérdida de ventas y caída incluso del empleo en el sector.
Sin embargo, el panorama no parece ser terminal e incluso también se generan novedades positivas.
Por ejemplo, Indecar, fabricante referente de sembradoras y fertilizadoras agrícolas, anunció el inicio de una transformación estructural en su planta de Carmen de Areco.
El plan, que se puso en marcha este lunes 3 de agosto, contempla la ampliación física de su fábrica y una reingeniería total de sus procesos para responder a la creciente demanda del sector.
El objetivo central de esta inversión es dar un salto cuantitativo en la salida de equipos. Actualmente, la firma produce 60 sembradoras al año y, con las reformas en marcha, el primer objetivo es alcanzar las 120 unidades anuales, duplicando así su capacidad actual.
Para lograrlo, Indecar está sumando dos nuevas naves industriales a su estructura instalada. La clave de esta expansión no es solo el espacio físico, sino la eficiencia. Para ello, la empresa contrató a un equipo de ingenieros brasileños especializados en la industria automotriz.
El vicepresidente primero de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), José Colombatto, alertó que cualquier cambio en la estrategia sanitaria del país, por ejemplo con la vacunación antiaftosa, se debe realizar según una “evidencia científica y consenso técnico”. En un mensaje en la Expo Rural de Villaguay, Entre Ríos, que sonó a una advertencia, el dirigente rural advirtió: “No admite improvisaciones”.
En septiembre del año pasado, el Gobierno anunció que en la segunda campaña de vacunación de 2026, que está en vigencia, se dejaban de inocular vaquillonas, novillos, novillitos y toritos y solo se pasaba a aplicar la dosis para terneros y terneras.
“Esta segunda etapa no incluye la inoculación de vaquillonas, novillos y novillitos, entre otras categorías, lo que permite ahorrar al sector productivo cerca de 14 millones de dosis por un total aproximado de 22 millones de dólares”, señaló hace unos días la Secretaría de Agricultura para destacar la medida.
"Esta adecuación del plan garantiza la inmunidad del rodeo por el período de un año, a partir de la segunda vacuna antiaftosa. Cabe destacar que la reducción de dosis se encuentra alineada con la de otros países del Cono Sur", agregó la cartera agrícola.
Después, el organismo que conduce Sergio Iraeta remarcó: “Otros beneficios adicionales implican un menor estrés para los animales, evitando disminución de peso, pérdida reproductiva, movimientos y también una reducción de mermas en los frigoríficos”.
Rosario volverá a convertirse desde hoy en el principal punto de encuentro del agro argentino. El Congreso Aapresid 2026 abrirá sus puertas en el Salón Metropolitano con una agenda que combinará ciencia, innovación, negocios, tecnología y sustentabilidad, en una edición que promete ser una de las más convocantes de los últimos años.
Bajo el lema “Nuestro suelo, nuestra voz”, la 34ª edición del encuentro organizado por Aapresid junto a Expoagro reunirá hasta el jueves a productores, investigadores, empresarios, funcionarios, startups y especialistas de Argentina y del exterior para debatir sobre los principales desafíos que enfrenta la producción agropecuaria.
El congreso ofrecerá más de 100 paneles distribuidos en diez auditorios, donde participarán más de 350 oradores nacionales e internacionales. La programación abarcará desde las últimas novedades en manejo agronómico y agricultura regenerativa hasta inteligencia artificial, economía, gestión empresarial, sustentabilidad y políticas para el sector.
“Nos preparamos para una nueva edición de este evento que cobra cada vez más relevancia, tanto para nuestra institución como para el ecosistema productivo y agroalimentario de Argentina y la región”, señaló el presidente de Aapresid, Marcelo Torres.
El dirigente destacó que el encuentro reunirá referentes de distintos países para debatir “los temas que interesan a los productores, desde las últimas tendencias en tecnología y conocimiento agronómico hasta los desafíos políticos, económicos y sociales que enfrenta el agro”.