Ayer a media mañana, luego del abrumador y sorpresivo triunfo electoral de La Libertad Avanza en las elecciones de medio término, llega un comunicado a las redacciones: “Ante los resultados electorales de ayer, la Sociedad Rural Argentina coincide con el llamado al diálogo y consenso que realizó el gobierno, de cara a la conformación del nuevo Congreso a partir del próximo 10 de diciembre. En esa instancia propondremos nuestra agenda federal que tiene como objetivo devolverle competitividad al sector agropecuario y políticas públicas que beneficien a toda la ciudadanía”.
Luego dirá la entidad agropecuaria liderada por Nicolás Pino, de visible diálogo con el oficialismo, lo que al sector le interesa que se concilie: “bajar la presión impositiva y el costo argentino, como así también avanzar en obras de infraestructura”. El resto de las entidades de la Mesa de Enlace piensan más o menos lo mismo. Esa es la agenda que el campo aspira a discutir.
La gran pregunta es saber si el resultado electoral de este domingo, sorpresivo para muchos, alcanzará para establecer una nueva dinámica política o simplemente será una nueva expresión de deseos que se verá frustrada.
En la producción de leche se están dando importantes cambios, cada vez son más los tambos grandes cuya participación en la producción nacional crece a un ritmo aún más acelerado lo que por otra parte de cuenta de la salida continua de establecimiento medianos que no logran sumar escala, y también de los más chicos.
En el último recuento de establecimientos, el Senasa da cuenta de que quedan en pie 8.949 tambos.
Este proceso hacia una concentración es global, y en Argentina se repite, aunque a un ritmo con menor intensidad que en países del primer mundo como España, donde la tasa de cierre de tambos es de 6% anual y acá de 2,5%.
A los productores los corren los costos: “Los operativos crecen al 2/3% de su equivalente en producción, es decir, los tambos deben crecer cada año ese porcentaje de oferta de leche para empatar la suba de costos”, explicó.
Según el consultor a este ritmo en los próximos 10 años los tambos más grandes van a producir el 70% de la leche. Esos tambos promedian 19.000 litros por día.
El laboratorio argentino Biogénesis Bagó, conocido por su posición en el mercado de la salud animal, presentó su división Agtech, una nueva unidad de negocios, que ofrecerá soluciones tecnológicas para la gestión productiva y el bienestar animal.
Según anunciaron, se trata de un nuevo negocio en conjunto con Datamars, una empresa suiza dedicada a la identificación de los animales de los rodeos. La división Agtech está orientada a potenciar la gestión integral del productor ganadero y amplía el portfolio con tecnologías que, permiten la recolección de datos, facilitan la gestión sanitaria, la trazabilidad, el monitoreo remoto y el manejo eficiente de los recursos.
Datamars no es desconocida para el mundo ganadero nacional, ya que se trata de la empresa ganadora de la fallida licitación que el gobierno había lanzado en 2024 para buscar quien se haría cargo del proyecto de trazabilidad electrónica obligatoria, que iba a ser financiado por el Estado Nacional. Una inmoralidad que por suerte no sucederá: En 2026 arranca la trazabilidad electrónica, pero la pagarán los productores porque el Estado desistió de “regalar” las caravanas.