CÓRDOBA.- La renovación del Congreso a partir de diciembre abre también perspectivas para el campo, que espera por una serie de leyes sobre temas claves en su agenda. Aunque muchas veces la discusión y el reclamo sobre las retenciones dominan la conversación pública, hay una serie de iniciativas con impacto productivo positivo que esperan tratamiento.
La Fundación Barbechando trabaja desde su nacimiento en 2008 en identificar, monitorear y medir el impacto de los proyectos legislativos agroindustriales, ambientales y de economías regionales. En esa línea acompaña a productores y asociaciones agropecuarias a presentar inquietudes y proyectos de interés en el Congreso.
Consultada por LA NACION, su presidenta, Ángeles Naveyra, definió los temas centrales de la agenda sectorial en el Congreso. Uno es el proyecto de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), impulsado por la Red BPA —más de 80 instituciones público-privadas— y acompañado por todos los bloques cuyo debate continúa en Comisión. Es una legislación que “ordenará la aplicación de los productos fitosanitarios y saldará la creciente judicialización del tema”.
Otro tema considerado “clave” es el marco legal de los biocombustibles. El actual tiene vigencia hasta 2030, pero Barbechando entiende que “ya está desactualizado frente a la transición energética global”.
Los diputados de La Libertad Avanza (LLA) comenzaron a difundir en las últimas horas el proyecto de Ley de Promoción de Inversiones y Empleo, que es una de las principales iniciativas que buscará impulsar el Gobierno en el Congreso, a partir del 10 de diciembre, cuando asuma la nueva conformación que tendrá mayor presencia oficialista.
Esta propuesta normativa incluye la reforma laboral, pero también plantea la creación del RIMI: Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI).
En resumidas cuentas, una iniciativa similar al RIGI, que ya ha atraído inversiones multimillonarias sobre todo en el sector energético, pero para pequeñas y medianas empresas.
Y con un aspecto muy importante para el agro, que fue excluido del RIGI: en el RIMI no figura ningún impedimento para que participen empresas de este sector, e incluso se menciona expresamente a la compra de genética bovina y a la incorporación de equipos de riego, como dos ejemplos de “inversiones productivas” que serán beneficiadas.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) implementó una actualización clave en su sistema de control sanitario para la importación de equinos, mediante la Resolución 817/2025 publicada en el Boletín Oficial.
La medida redefine las condiciones de uso y funcionamiento de los Predios Cuarentenarios de Importación (PCI) y las Unidades de Aislamiento de Importación (UAI), incorporando herramientas digitales y nuevos criterios de bioseguridad para asegurar el cumplimiento de los estándares internacionales en materia zoosanitaria.
El objetivo principal es prevenir el ingreso y la dispersión de enfermedades exóticas que puedan afectar la producción local y el comercio exterior, como la encefalomielitis equina venezolana, una de las más sensibles para el sector. En un contexto de creciente movilidad internacional de animales, esta normativa actualiza los mecanismos de aislamiento y control posterior al ingreso de ejemplares al país.
Uno de los cambios más significativos radica en la digitalización de los trámites, que ahora podrán gestionarse a través de la plataforma de Trámites a Distancia (TAD).