Después de más de una década de trabajo técnico, ensayos a campo y decisiones productivas de alto riesgo, tres nuevas variedades de durazno desarrolladas por el INTA San Pedro comienzan a verse en el mercado.
Tehuelche INTA, Chamamé INTA y Rosalinda INTA representan el punto de llegada de un largo proceso de mejoramiento genético que ahora empieza a traducirse en fruta disponible para el consumidor.
La historia de estos cultivares no empieza en la góndola, sino mucho antes, en parcelas experimentales y en la articulación con productores que decidieron apostar por materiales nuevos, adaptados a las condiciones locales y con atributos diferenciales en color, tamaño y momento de cosecha.
Las tres selecciones forman parte de un registro de 30 cultivares de duraznero desarrollado por el INTA San Pedro y presentado en 2017.
Los nombres no son casuales: evocan bailes populares, comunidades originarias, ríos y figuras femeninas relevantes de la Argentina, reforzando una identidad nacional en un cultivo históricamente dominado por genética importada.
“En fruticultura, el desarrollo de una variedad hasta su registro demanda al menos 15 años”, explicó Gerardo Sánchez, investigador del INTA San Pedro.
El transporte de cargas comenzó 2026 con un aumento mensual de costos del 2,08%, según el Índice de Costos del Transporte (ICT) que elabora la FADEEAC. El dato marca una desaceleración respecto del último tramo de 2025, cuando los incrementos habían sido más pronunciados: octubre registró +3,27%, noviembre +2,65% y diciembre +2,27%. Aunque la suba de enero es más moderada, confirma que la presión sobre la estructura operativa del sector continúa.
El balance del año pasado deja un piso elevado. En 2025, el índice acumuló un alza del 37%, con el combustible como principal motor del encarecimiento, al trepar un 45% anual. Ese incremento superó en 5,5 puntos porcentuales a la inflación minorista, lo que profundizó el desfasaje entre costos logísticos y precios generales de la economía, un factor que incide de lleno en la formación de tarifas y en la rentabilidad de las empresas.
El estudio es elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC y auditado por la Universidad de Buenos Aires. El relevamiento mide 11 rubros que impactan directamente en la actividad de las firmas de autotransporte de cargas de todo el país. Por su alcance y metodología, el ICT se consolidó como referencia clave para la negociación y actualización de tarifas en un contexto de alta volatilidad de precios relativos.
Muchos campos de la Cuenca del Salado producen 100-120 kilos de carne por hectárea de manera inercial, con un esquema muy básico de “monocultura” de cría sobre campo natural, muchas veces degradado y de baja productividad, con venta de terneros al destete. Tampoco hay controles estrictos de los aspectos reproductivos y genéticos del rodeo. Así, se sigue con un sistema conservador, pero de baja rentabilidad, algo que puede transformarse radicalmente con la aplicación de un paquete de tecnologías disponibles y ya probadas desde hace varios años. El tema cobra actualidad en estos momentos de alto precio del ternero y es analizado por Jaime Mc Lean, médico veterinario y asesor privado especializado en producción y reproducción animal, quien desarrolla un decálogo de recomendaciones para poner un segundo piso a este tipo de campos.