El momento de la ganadería es bueno, pero con desafíos claros por delante. Si analizamos un popurrí de indicadores, pero que tienen directa relación con la producción de carne, durante el trimestre del año vemos que el negocio ganadero está firme.
Entre enero y marzo, la inflación medida por el Indec fue del 9%, el salario en promedio privado-publico creció 3,5%, los precios de la soja cayeron 7% y el maíz, 12%. Mientras tanto, el precio vivo del novillo de 400 kilos creció un 15% y el ternero de 180 kilos aumento su valor 17%.
Sin embargo, la actividad tiene deberes por hacer.
“Los precios no aseguran renta, por ende, el manejo, la eficiencia y el nivel de inversión son claves para lograr capturar rentabilidad. Es un momento para que el ganadero que ya viene trabajando e invirtiendo en la actividad logre los márgenes que siempre planifico".
La afirmación pertenece al ingeniero agrónomo y magister Osvaldo Luna, docente cátedra de Carne Vacuna de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la UNC e integrante de la consultora Smartmeat.
Con datos actualizados a abril, el profesional midió la rentabilidad que ofrece cada uno de los eslabones de la ganadería (cría, recría y engorde) en 20 establecimientos de la provincia de Córdoba (ubicados en el norte, este y sur), norte de La Pampa, sur de Santiago del Estero y sur de Santa Fe.
Por Ignacio Iriarte.
El mercado global de la carne vacuna muestra señales de ajuste: con una producción que se desacelera y una demanda que se mantiene activa, los precios internacionales se sostienen en niveles elevados y consolidan un escenario de tensión.
A nivel mundial, la oferta de carne vacuna evidencia signos de estancamiento frente a una demanda que no cede. Las proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) indican una leve caída en la producción para 2026, mientras que el comercio internacional se mantiene cerca de niveles récord, impulsado principalmente por Brasil y Australia.
En paralelo, los precios FOB continúan firmes y se ubican cerca de máximos históricos, reflejando un mercado con menor disponibilidad relativa de producto.
El USDA acaba de dar a conocer su primer informe correspondiente al año 2026 sobre producción y comercio mundial de carne: algunas observaciones.
La producción mundial de carne vacuna sería en 2026 de unos 61,6 millones de toneladas, unas 200 mil toneladas menor que el año anterior y sólo un 1,8% más alta que una década atrás.
En los últimos 10 años, la producción mundial de carne porcina se incrementó un 9% y la de carne aviar un 21%. Se acentúa la escasez relativa de carne bovina.
En cuanto a las exportaciones mundiales de carne vacuna caerían este año, según el USDA, a 13,8 millones de toneladas, sólo unas 120 mil toneladas por debajo del récord de 2025.