La Argentina va a contramano del mundo desarrollado, en muchos sentidos. Una de las divergencias más marcadas se da en la elaboración y comercialización de biodiésel, una actividad en auge en todo el planeta, pero especialmente castigada en nuestro país. De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario, el acumulado hasta agosto último muestra el volumen comercializado -640 mil toneladas- más acotado desde 2008, con una pronunciada caída en las exportaciones y recortes en el mercado interno.
La realidad indica que, en los últimos 8 años, la Argentina se ha hecho acreedora de la mayor merma de producción de biodiésel a nivel mundial. El derrumbe de los despachos fronteras afuera no se queda atrás, apenas 140 mil toneladas hasta el octavo mes del año, el mínimo nivel de exportaciones desde la existencia de la industria. El mercado interno muestra igualmente números poco alentadores; para el acumulado del primer semestre, las ventas al corte se ubicaban levemente por encima de 2024, diferencia que cambió de signo entrado el segundo semestre del año.
El del biodiésel ha pasado de ser un negocio mayormente exportador a otro concentrado sobre todo en el mercado interno. El cierre del mercado estadounidense desde 2017 y las múltiples medidas aplicadas en la Unión Europea afectaron el acceso del biocarburante argentino a sus principales destinos de exportación, lo que explica gran parte del recorte en las ventas externas. Asimismo, la competencia del biodiésel convencional con el HVO o diésel renovable agrega desafíos inclusive en los principales países productores de biocombustibles.
Por Carlos Becco.
Cada vez que abrimos ChatGPT y mantenemos una sesión de entre 10 y 50 preguntas equivale a mantener abierta una canilla de agua durante 5 segundos. Si tenemos en cuenta que 190 millones de personas utilizan esta aplicación diariamente, estas cifras, además de reflejar una adopción global inédita, nos permiten proyectar que el sector de la inteligencia artificial (IA) demandará entre 4.2 y 6.6 mil millones de metros cúbicos de agua por año hacia el año 2027, más que el consumo anual de agua de un país mediano como Dinamarca, o casi la mitad del del Reino Unido.
La IA avanza a pasos acelerados, pero su infraestructura física —los centros de datos— requieren ingentes cantidades de energía y de agua para su refrigeración. Sólo en el año 2024 entraron en operación 137 nuevos centros de datos y se estima que se sumarán entre 100 y 150 en los próximos años. Muchos de estos centros de datos se instalarán en zonas con estrés hídrico por una combinación de energía barata y limpia, cercanía a hubs tecnológicos, incentivos económicos y -muchas veces- subestimación del impacto hídrico.
Las exportaciones del complejo apícola tuvieron el mayor volumen exportado en los últimos siete años. En total, se exportaron 60.622 toneladas, con un aumento cercano al 5% respecto al mismo período de 2024, de acuerdo a datos del Indec.
El complejo apícola, que incluye miel, cera, polen y material vivo, registró un valor total de exportaciones de 143 millones de dólares, 13,2% más que el año anterior.
La protagonista del crecimiento fue la miel, al concentrar el 94% de las ventas, favorecida por una suba del 8,6% en los precios internacionales, que se ubicaron en 2.360 dólares por tonelada.
Los principales destinos de venta son Estados Unidos y Alemania, que representan más del 75% del total exportado, seguidos de España, Japón, Países Bajos, Suiza, Bélgica, Italia, Reino Unido, entre otros. La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca destacó el regreso de Italia como destino de exportación, tras dos años de frenar sus compras.
Entre los productos comercializados se destacan por su nivel de crecimiento, la cera de abejas con un 52,9% y por las abejas (material vivo), con el 21%.