La actividad agroindustrial es el motor productivo de la Argentina. Pero, para potenciar la actividad, es necesario que el sector cuente con ayuda financiera. En este contexto, durante 2025, el Banco Nación reforzó su rol como principal aliado financiero del agro. En Cronista Studio Agro, Martín Vega, subgerente departamental de Banca Empresas, presentó los principales programas y convenios que impulsaron la inversión y el crecimiento del sector.
"A pesar de que todavía queda un trimestre por delante, el balance adelantado de este año es muy bueno. Estuvimos cerca del sector agropecuario con mucha participación en los diferentes eventos y con una asistencia financiera constante", señaló Vega.
Uno de los pilares de esa estrategia fue Agro Nación, la tarjeta de crédito para productores que financia gastos corrientes, insumos, semillas y fertilizantes. "Ya vendió más de $ 8000 millones en consumos. Es una tarjeta que está siempre disponible, le permite acompañar los ciclos productivos y acceder a los insumos necesarios para mejorar la producción", remarcó.
Dos gigantes del agro, la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) y Bunge, se metieron de lleno en el negocio de los biológicos. Las compañías, que ya trabajan juntas en el área de fertilizantes tras haber adquirido un negocio local de la norteamericana Mosaic hace varios años, ahora apuestan a sumar productos basados en microorganismos vivos para “potenciar el rendimiento de los cultivos” y, al mismo tiempo, reducir la huella de carbono.
La movida, dijeron, forma parte de una tendencia global: cada vez más empresas que tradicionalmente fabricaban fertilizantes minerales están adquiriendo firmas biotecnológicas para incorporar soluciones biológicas que complementen su oferta. En el caso de Mosaic, el giro se consolidó con la compra de Plant Response Inc. en 2022, lo que dio origen a Mosaic Biosciences, su división especializada en biotecnología agrícola.
“Que una compañía como Mosaic —el productor más grande del mundo de fósforo y potasio— haya decidido incorporar biológicos genera un cambio enorme. Porque le estamos agregando un componente que permite sacarle mayor provecho a lo que el productor ya aplica, al mismo tiempo que sostenemos el recurso suelo, que es fundamental para las próximas generaciones”, destacó Oscar Pérez, gerente internacional de Productos Premium de Mosaic.
Cualquiera que esté pensando en producir nuez pecán como forma de ampliar y diversificar su fuente de ingresos, o incluso como caja para la futura jubilación, debe saber que este cultivo ya dejó de ser el típico de “fin de semana”. Ese es el principal consejo que brinda el consultor e ingeniero agrónomo Martín Basso, que actualmente asesora a más de 70 campos y supervisa unas 1.500 hectáreas destinadas a este fruto seco.
“Esta actividad no es lo que parece”, señaló Basso en conversación con Bichos de Campo, durante una visita a su emprendimiento Pecanes Mercedinos, en el marco de un encuentro de la Cámara de Productores de Pecán (Cappecan).
Lejos de querer evitar que más personas se sumen a esta producción, que crece en superficie año a año y que vaticina un aumento de oferta para las próximas campañas, Basso busca concientizar sobre la importancia de darle a esta actividad la atención que merece.
“No se dejen guiar por las modas, pero sí instrúyanse, contraten profesionales que estén en el sector. El pecan ya dejó de ser un cultivo de hobby”, afirmó el agrónomo. En efecto, si se tiene en cuenta que para arrancar de cero se necesitan invertir al menos 6 mil o 7 mil dólares, esta producción está lejos de ser un divertimento.