Tras la atención y cierre del brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 detectado en agosto en la localidad bonaerense de Los Toldos, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) se autodeclaró libre de la enfermedad y remitió el informe correspondiente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) para su publicación oficial.
Concluidas las tareas de sacrificio, enterramiento, limpieza y desinfección en la zona afectada, y transcurridos más de 28 días sin nuevos reportes sanitarios, el organismo nacional formalizó la presentación internacional, lo que permitirá retomar el comercio de mercancías aviares con distintos socios.
El informe elevado a la OMSA describe las acciones desarrolladas desde la notificación inicial de sospecha hasta la erradicación del brote, en línea con los protocolos y recomendaciones internacionales. Según destacaron desde el Senasa, compartir esta información fortalece la transparencia sanitaria y refuerza la confianza de los países importadores en los sistemas de vigilancia y control de la Argentina.
Llegó la paz a Vassalli. Los trabajadores aceptaron la propuesta de pago formulada por la empresa y la fábrica de cosechadoras de Firmat vuelve a la actividad desde el próximo lunes. Tras un encuentro realizado en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo de Santa Fe entre dirigentes de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Firmat y representantes de la empresa, se selló el acuerdo que permitirá que los trabajadores retomen sus tareas. Desde el 8 de septiembre, por decisión de la empresa, la planta de Vassalli tenía sus puertas cerradas.
El acuerdo incluye la reanudación de tareas con la dotación completa, pero con menos carga horaria. Se pactó un plan de pagos por los salarios adeudados, con un pago inicial de 500 pesos por trabajador. El acuerdo es por seis meses y contempla a los 280 trabajadores de Vassalli. También se reincorpora a los cuatro delegados que habían sido despedidos.
Diego Romero, secretario general de la UOM Firmat, precisó que por el momento los trabajadores tendrán una jornada reducida de 4 horas, en lugar de las 8 correspondientes, y que este plan de trabajo será por 6 meses y no 8 como solicitaba la empresa en un primer momento. “No tenemos tanta preocupación por el recorte de la jornada, porque en realidad si la empresa tiene producción, y la producción que dice que va a tener, va a caer por su propio peso. Van a necesitar los obreros todas las horas para que la empresa sea operativa. Vemos con buenos ojos, en el sentido de que no se perdió ni un puesto de trabajo. En el contexto en el que estamos y estamos viendo lo que está pasando en otras empresas, no se perdió ningún puesto de trabajo”, señaló.
Walter Violatto es productor lácteo en la localidad cordobesa de James Craik y presidente de la cooperativa láctea de su pueblo, llamada El Craikense. De los 130 asociados que esta posee, 40 de ellos entregan leche de forma efectiva y comprometida, gracias a lo cual alcanzan un recibo diario de 100 mil litros.
Violatto es la tercera generación de tamberos de la familia. Su abuelo inauguró la empresa en los años 40 y al poco tiempo se integró a esa cooperativa. Por tal motivo, su tambo es también uno de los que mayor trayectoria tiene en el aporte de leche.
“La cooperativa se fundó en el año 1926. En febrero próximo cumplimos 100 años. Es la más antigua del país”, dijo orgulloso el cordobés.
“Los socios que nos aportan leche producen entre 2.500 y 3.000 litros por día. Son empresas familiares chicas que desarrollan la actividad desde hace muchos años, y que por lo general están en riesgo debido a los altos costos y todo lo que exige esta actividad”, explicó a continuación.